Reforma electoral regresiva
Si bien aún no existe un documento formal que muestra la reforma electoral que pretende la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sí existe ya una conversación pública que deja ver ideas, filtraciones, mensajes y sugerencias puntuales de lo que pretende la presidencia y su partido Morena.
A éstos, les interesa la perpetuidad en el poder y las reglas electorales actuales les estorban. No es que fallen. No, en realidad les estorban porque estas reglas aún mantienen rasgos de democracia electoral que podrían incentivar el día de mañana que la gente salga a las calles o esté en las redes sociales exigiendo un cambio de régimen.
Especialistas -sin militancia en partidos políticos- aseguran que, una reforma, así como la plantean desde el gobierno, sería una regresión a la época del PRI dictatorial.
Lo que se pretende en realidad, es debilitar a las instituciones, tanto a las electorales -por ejemplo el INE-, como a los partidos políticos opositores al régimen actual. No en vano quieren disminuir el número de legisladores plurinominales, disminuir los recursos a los partidos políticos y descafeinar la autonomía del propio INE al que por cierto ya lo tienen prácticamente colonizado con gente de Morena y sus aliados.
La gente opositora al régimen de Morena debe comprender que este puede ser el último llamado a defender la democracia en México. Regresar a los tiempos en los que un partido político y el presidente de la República decidían todo, será suicida.
Debemos recordar que los males de la democracia, se curan con más democracia, y Morena y la presidenta de México son autócratas; y eso no se parece en nada a los demócratas.
*El autor es consultor y capacitador, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Comunicación, de maestría en Neuromarketing, de maestría en Ciencia Política y de licenciatura en Derecho / Redes sociales: @ChristiánConAcento






