Invitan al público a cuestionar las condiciones que obligan a las personas a abandonar sus hogares, así como las consecuencias de la explotación de los recursos naturales y la transformación de los territorios
La proyección de “El jardín que soñamos”, del director Joaquín del Paso, abrió un espacio para reflexionar sobre algunas de las problemáticas sociales y ambientales que atraviesan México, como la tala de árboles en Michoacán, la crudeza de la migración haitiana y el desplazamiento de los pueblos originarios. Este film es parte de la selección que concursa en la categoría de largometraje mexicano.
Al término de la función, el cineasta compartió los retos que implicó llevar estas realidades a la pantalla, abordando temas complejos que reflejan las tensiones humanas, las desigualdades y las consecuencias que enfrentan las comunidades ante los cambios de su entorno.
La película propone una mirada hacia las heridas sociales y ambientales que persisten en el país, poniendo sobre la mesa historias que invitan al público a cuestionar las condiciones que obligan a las personas a abandonar sus hogares, así como las consecuencias de la explotación de los recursos naturales y la transformación de los territorios.
Durante el encuentro, los actores también compartieron su experiencia y hablaron sobre la acogida que han recibido en México, destacando la calidez humana que han encontrado y el recibimiento que les ha permitido sentirse acompañados.
Con esta proyección, el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) reafirma el espacio del cine como punto de encuentro para visibilizar realidades contemporáneas, generar conversación y acercar al público a historias que, más allá de la pantalla, conectan con los desafíos sociales y humanos de nuestro tiempo.


