La política es servir a los demás, no servirse de los demás:
Adolfo Suárez (1932-2014) Presidente del gobierno español
La embestida oficial contra la rectora nicolaita Yarabí Ávila ha escalado a un nivel tan ilegal como absurdo.
Este miércoles, el presidente del Congreso del Estado, el petista Baltazar Gaona, no tuvo empacho ni rubor en asumirse como verdugo del oficialismo contra la mandamás de la Universidad Michoacana: advirtió que la Cámara de Diputados prepara un juicio político contra ella, amén de denunciarla ante el Tribunal Anticorrupcion, todo con el fin de lograr su destitución. Ello, bajo el argumento de que Ávila ha desacatado parte de la reforma a la Ley Orgánica de la institución, aprobada hace poco tiempo, al no arrancar aún con el proceso de renovación de la Rectoría.
Ciertamente, dicha reforma contempla un plazo de ciento noventa días para que la universidad iniciara tal proceso. Empero, desde un principio especialistas en derecho advirtieron que el Congreso estaría violentando la autonomía universitaria si le impusiera a la Casa de Hidalgo términos y protocolos para perfilar un asunto eminentemente interno, como es el proceso electoral del nuevo rector o rectora.
Todo apuntaría a que, en efecto, el Congreso estaría extralimitándose en sus atribuciones si impone ese tipo de criterios a la universidad. No tiene facultades constitucionales, pues.
La denuncia que levantará el Congreso contra la rectora, es altamente probable que la gane a nivel local, ante el Tribunal Anticorrupción, pero si Ávila buscara revertir esa eventual declaratoria en las instancias federales, es un hecho que lo lograría. Parece innecesario el amago de los diputados, además de peligroso porque puede sentar un precedente delicado de violación a la autonomía universitaria.
Veremos si al final entran en razón los legisladores, o siguen asumiendo el rol de verdugos de la cacería cuatroteísta contra la rectora.
X@jaimelopezmtz



