El mejor gobierno es el que no gobierna en absoluto:
Henry David Thoreau (1817-1862) Poeta y filósofo estadounidense
Es una de las prácticas más añejas y socorridas por la clase política mexicana: el acarreo de personas para aparentar multitudes ficticias en eventos públicos. Y es que lo peor que le puede ocurrir a un político, sobre todo a un gobernante de alto nivel, es llegar a un escenario y que se encuentre con sillas vacías. Si es tan fácil llenar auditorios y plazas, con una torta y un refresco, y en algunos casos adicionalmente con un billete de cien o doscientos pesos. Y lo mejor, todo con cargo a presupuestos públicos.
Empero, la práctica no siempre está ajena de riesgos, sobre todo cuando el acarreo de personas contempla traslados de una población a otra. Este fin de semana, ocurrió una tragedia más en ese sentido: el autobús en que viajaban de regreso personas que habían sido llevadas a un mitin de la presidenta Sheinbaum en Nayarit, volcó. Murieron cuatro de ellas y una docena más resultó con lesiones graves. Retornaban a su natal Rosamorada, a cien kilómetros de Tepic. Fueron llevadas por gobierno del estado para asegurarse que la presidenta encontrara auditorio lleno en su informe estatal, ese que nada le obliga a realizar y que a nadie le interesa escuchar, ni a los acarreados.
Lo más sano sería, desde luego, que se terminara con esa ridícula y peligrosa práctica del acarreo, más en los tiempos de un gobierno que prometió cambios profundos para bien. Pero como eso no va a ocurrir y ni alcaldes ni gobernadores están dispuestos a correr el riesgo de enfrentar la ira presidencial por un escenario a medio llenar, entonces lo más sensato sería que al menos el grosero acarreo de “simpatizantes” se ciña a movilizaciones dentro de la misma población, no de una a otra, para disminuir riesgos de accidentes.
Una llamada de atención, espero sea atendida, para los gobernadores que aún no reciben en su estado a la presidenta para que rinda su segundo informe estatal: acarreen personas (ellos le llaman auxilio en el transporte de simpatizantes) pero dentro de la misma población, no las hagan circular por carreteras en camiones desvencijados y con conductores que quién sabe en qué condiciones trabajan. Les sale más barato y no pintan con sangre sus administraciones por andar de “comedidos”. Michoacán está entre los estados que en los próximos días será visitado por Sheinbaum. Entiendo que sin acarreo difícilmente se llenaría cualquier auditorio, pero al menos que no sea de alto riesgo. En realidad los políticos que organizan esas prácticas debieran también incluir un seguro de vida para sus “contratados”. Es lo mínimo exigible para el poder, ese que cuando hay una desgracia como la de Nayarit, simplemente calla, como si hubieran muerto perros, no personas.
X @jaimelopezmtz


