Sabemos que el fin de un dictador está cerca, cuando lo único que tiene en la calle son militares:
Nelson Mandela (1918-2013) Ex presidente de Sudáfrica
Las cifras, ni siquiera las oficiales, coinciden, pero de que son varios los miles de efectivos militares y policiacos que el gobierno federal ha desplegado en Uruapan y en los municipios aguacateros aledaños, para dar “seguridad” a la cadena productiva de la emblemática fruta michoacana, no hay duda.
Hay versiones desde tres mil y hasta seis mil, aunque el número de policías y soldados es lo de menos. En realidad se trata de convencer a Estados Unidos de que hay garantías de seguridad para su personal y, de pasada, como que no quiere la cosa, también para el personal mexicano.
Digo que el factor cuantitativo es lo de menos, porque el problema de fondo no se resolverá con personal armado en el exterior de las huertas, empaques y comercializadoras. Reducir todo a la foto con cientos o miles de soldados y policías en la zona, es demostrar una absoluta ignorancia de cómo opera la extorsión. No es que los delincuentes estén esperando la salida de camiones para asaltar a los conductores. Adentro, en el huerto, en el empaque y en la comercializadora, están incrustados los miembros de los cárteles para verificar que el corte, el empaque y la distribución de la fruta se dé en los plazos y montos autorizados por ellos. Al salir el camión ya todo quedó definido. El cobro de piso se consumó. Afuera están soldados y policías sólo para la foto.
Por supuesto, el gobierno sabe exactamente lo que pasa dentro y fuera, pero sólo atina a enviar cientos, miles de efectivos armados, sin estrategia alguna, sin plan operativo definido, sin tareas que no sea echar montón y enviar imágenes que evidencien que hay “seguridad” en la región.
Perdón, pero eso equivale a darle un Alka Seltzer a alguien con migraña.
X@jaimelopezmtz


