La libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír:
George Orwell (1903-1950) Novelista británico
El camino a la censura digital en la dictadora de la 4T está trazado:
Uno: el gobierno obliga a registrar todos los teléfonos celulares. El pretexto es “la seguridad”, pero en realidad quiere saber quién dice qué en redes sociales.
Dos: la científica Sheinbaum anuncia que “pasando el Mundial”, su gobierno comenzará a “revisar los algoritmos” y a indagar quién invierte en redes sociales.
Tres: con la información de los algoritmos y del origen del financiamiento de lo que se publica en redes, el gobierno procederá a evidenciar públicamente a los críticos y, sobre todo, a instaurarles expedientes penales por “calumniar” y por atentar contra la “estabilidad y la seguridad nacional”.
El objetivo es tan claro que raya en lo obsceno: el gobierno identificará nítidamente a los críticos en redes, irá por ellos y luego decidirá qué sí y que no podemos leer, escuchar y ver en redes. Al final, solo debe prevalecer la verdad oficial.
El manual de toda dictadura: así comenzó en Cuba y siguió en Venezuela. Infalible.
Si no, al tiempo.
X @jaimelopezmtz



