Los desparecidos se nos volvieron paisaje, normalizamos ese crimen:
Javier Osuna (periodista colombiano)
Es el cinismo en su máxima expresión: México, mejor dicho, su gobierno, se indigna porque el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU no quita el dedo del renglón en la denuncia de que en nuestro país la desaparición de personas es sistemática y generalizada, producto de la impunidad propiciada por la indiferencia del Estado ante el fenómeno.
Apenas dicho comité volvió a poner en la palestra la referida acusación, no contra México sino contra el Estado mexicano, éste, a través de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, salta con rapidez para mostrar su indignación por el señalamiento, como si fuera una falacia.
Si una acusación no admite discusión contra el gobierno de la 4T, es su insensibilidad ante las tragedias sociales, una de las cuales, la desaparición de personas, representa la máxima ruindad que se le puede achacar al poder público.
El gobierno mexicano atiende el fenómeno pero solo en el discurso. En la práctica le da la espalda, vuelve la mirada a otro lado, en el mejor de los casos, porque si se estira un poco la liga bien cabría acusarle de complicidad, dada su alianza con el crimen organizado, autor de la inmensa mayoría de las desapariciones.
Por eso, cuando reporteros le cuestionan a Claudia Sheinbaum cuándo acudirá a Apatzingán, epicentro de las desapariciones en Michoacán, ella responde con molestia y hastío que ni siquiera lo tiene contemplado. Para eso hay funcionarios, dice.
El problema es que, en los hechos, ni sus funcionarios ni ella tienen la sensibilidad para siquiera atender de palabra la crisis. Y todavía nos hacemos los dignos.
X@jaimelopezmtz


