En política el arrepentimiento no existe; uno se equivoca o acierta, pero no cabe el arrepentimiento:
Santiago Carrillo (1915-2012) Político español
Solo Grecia Quiroz, la alcaldesa uruapense, sabe qué material contiene el teléfono celular que usaba su esposo Carlos Manzo, y que hasta ahora se ha negado a entregar a la Fiscalía estatal en el marco de las investigaciones de su asesinato.
Pero este martes, la edil dio una pista y mostró flexibilidad con relación al celular: dijo que sin problema lo lleva a la Fiscalía, pero con la condición de que sea revisado en su presencia, “para que no le vayan a quitar o a poner”. A manipularlo, pues.
Es decir, no confía en absoluto en la oficina investigadora y, para ser francos, tiene razón. Si la Fiscalía históricamente no ha gozado de credibilidad y solvencia moral, hoy menos que nunca, al menos en el tema Manzo.
Veamos: el fiscal Torres Piña quiere ser gobernador el próximo año. Quiroz también. No son correligionarios, no militan en el mismo partido. Jugarán en bandos opuestos. Serán adversarios. Cualquiera con dos dedos de frente percibe que la investigación del asesinato del esposo de una muy probable candidata, proceso a cargo de su potencial adversario, representa al menos un burdo conflicto de interés para este último. Luego entonces, es lógico que Grecia Quiroz desconfíe de Torres Piña, independientemente de que éste haya entregado no malas cuentas como fiscal en los demás asuntos que ha abordado. Pero su interés por la gubernatura obliga a Quiroz a ser recelosa con él.
Por eso se entiende la postura de la alcaldesa: entregará el celular de su esposo si y solo si la Fiscalía lo revisa en su presencia. No tiene ninguna garantía de que el material no vaya a ser usado con fines políticos en su contra y, obviamente, que Torres Piña no le saque raja.
Lastimosamente, esa esa la realidad. X@jaimelopezmtz



