La corrupción desmoraliza y es lo peor que le puede pasar a una sociedad:
Adela Cortina (1947-?) Filósofa española
Por donde se le vea, y a costa de riesgos de todo tipo inherentes a un operativo de esa naturaleza, debe resaltarse y defenderse la decisión del alcalde Alfonso Martínez, de no ceder ante la presión del llamado Frente Nacional de Liberación Social, para instalar sus comercios en la Plaza Ocampo.
Y es que a esa organización le dan la mano y toma la pata: primero, comenzó marchando el 12 de octubre en la conmemoración del Día de la Raza, o el descubrimiento de América, en reivindicación, decían sus líderes, de los derechos de los pueblos indígenas. De ahí decidieron que, para no venir en balde a Morelia con ese motivo, debían aprovechar y poner sus toldos para vender comida, artesanías y baratijas diversas ese día y el siguiente. Los líderes fueron escalando y de dos días ocupando la Plaza Ocampo decidieron pasar a cinco, luego a diez, quince y ya el año pasado estuvieron casi treinta.
Su estancia ahí violenta las leyes municipales, pero en aras de no generar un conflicto mayor, la autoridad decidía cada año hacerse de la vista gorda, pero en el anterior de plano se negaban a retirarse, se confrontaron con la autoridad, vandalizaron vehículos, todo con la impunidad que da enarbolar causas indígenas.
Así que el alcalde decidió poner este año un alto y, con el apoyo del gobierno estatal implementó un operativo policiaco para impedir el arribo de los integrantes del Frente. La presión crecerá esta semana, pero es de esperarse que Alfonso Martínez se mantenga firme en esa decisión. El operativo no impide ni marchas ni mitin de esa agrupación, sino su ilegal instalación con su comercio informal en la vía pública. Veremos hasta donde resiste, considerando la inminencia de la actividad electoral, que siempre será una presión extra para el gobernante en la toma de decisiones al filo de la navaja.
X @jaimelopezmtz


