Éxito político significa la realización del bien común con garantía de la posteridad:
Alfonso Reyes Ochoa (1889-1959) Escritor mexicano
No es que se haya caracterizado por su brillantez intelectual ni por su sapiencia política, pero Baltazar Gaona no deja de sorprender porque ahora enseña el cobre respecto de su ausencia absoluta de sentido común y de conocimientos legislativos.
Gris diputado, se sacó la lotería al ser designado presidente del Congreso del Estado, empujado por Casa de Gobierno. Está claro que la responsabilidad le quedó enorme.
Gaona se ha convertido en una especie de “corre, ve y dile” de la oficina del gobernador, reduciendo a una posición lastimosamente menor la de presidente de uno de los tres poderes.
A Gaona le tiene sin cuidado incumplir su rol de representante de todos los diputados, ya no solo de los de su partido, el PT, ni los de la 4T. Ha decidido asumir el papel de operador político de Casa de Gobierno, y así lo mismo se suma sin pudor alguno a la embestida gubernamental contra la rectora nicolaita Yarabí Ávila, que agarra la matraca para lanzar ridículas loas a Gladys Butanda. Su servilismo al gobernador le lleva ahora a convertir la sede legislativa en pasarela de prospectos para el 27. Papeles ajenos a su posición de presidente del Congres, pero que él supone le generarán bonos con el mandatario, y con “el movimiento”.
A Gaona alguien debe informarle cuáles son las atribuciones y las obligaciones para el presidente del Congreso. X@jaimelopezmtz



