Una cosa no es justa por el hecho de ser ley; debe ser ley porque es justa:
Montesquieu (1689-1765) Filósofo francés
Ya sin rubor ni tapujo alguno, en política social la 4T está enseñando su verdadero rostro: el de muerte.
¿O de qué otra forma puede definirse la decisión del gobierno de Claudia Sheinbaum de eliminar la cobertura oficial a enfermedades de alto costo?
Seguramente con deficiencias y corrupciones, los gobiernos neoliberales, PRI y PAN, operaron partidas presupuestales especiales del sector salud, destinadas a la atención de pacientes de enfermedades consideradas de alto costo. Pero Sheinbaum decidió no darle un sentido prioritario a un tema de la sensibilidad social como el descrito. Ahora será un comité especial el que determine si tal o cual paciente justifica que el gobierno le pague su tratamiento. Es decir, ya no será de carácter universal, como era en los “infames” tiempos del prian.
Amén de injusticias y decisiones sesgadas por diversas razones, la medida provocará una mayor corrupción en el sector salud, porque la familia de cualquier paciente aceptará las condiciones que se le impongan, legales o no, morales y éticas o no, para poder ser considerado para recibir el beneficio de su tratamiento.
Los miles de millones de pesos que el gobierno se “ahorrará” al no destinarlos a la atención de enfermedades caras, tampoco es que vayan a destinarse a nada que no sean frivolidades, como el subsidio al Tren Maya o al aeropuerto Felipe Ángeles.
El hecho retrata a cabalidad lo que son los gobiernos morenistas: criminales y asesinos. X@jaimelopezmtz



