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febrero 29, 2024
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HASTA SIEMPRE JESÚS

De todas las reacciones posibles ante una injusticia, la más hábil y económica es el silencio

Santiago Ramón y Cajal (1852-1934) Científico español

En la Redacción de La Voz, era el primero en llegar, por ahí de las 9 o 10 de la mañana, y el penúltimo en irse, después de la media noche. Solo el jefe Alejandro Sandoval se marchaba luego de él.

Una templada mañana de junio del 84 me recibió ahí, en su viejo y desordenado escritorio de la esquina norte de la Redacción, y me pidió que esperara a la llegada de Salvador Fuentes Salinas, jefe de Información, con quien yo buscaba hablar para tener una oportunidad de ser probado como reportero del entonces monopólico diario. La charla duró unos treinta minutos, en lo que arribó Salvador, pero a partir de ahí inició una relación de mucha, muchísima cordialidad con él.

No pocos regaños al imberbe reportero, muchos secretos profesionales compartidos, veladas interminables componiendo y descomponiendo el mundo, e incontables horas discutiendo qué tipo de especialidad es más sólida e importante en el periodismo, la que se forja en la calle y en las Redacciones, o la que se abreva en el aula, marcaron una sólida amistad de más de tres décadas.

Jesús Bejarano partió este martes. Como buen guerrero dio batalla sin cuartel a un añejo mal crónico, pero al final, como sucede aun con lo más encumbrados gladiadores, sucumbió.

Prototipo de la vieja guardia periodística, la que se forjaba bajo el rigor de la práctica, y sin tampoco haber tenido la oportunidad de una formación académica encumbrada, Jesús subsanó ello con un espíritu autodidacta que llevó al extremo, siempre leyendo, siempre abrevando cultura, devorándose diarios locales, nacionales y del mundo entero, evaluando cables con la noticia internacional del momento.

Su apariencia hosca y hasta malhumorada, en realidad era una careta, nunca supe para qué. En el fondo era un tipazo. Ya entrado en confianzas –lo cual no era nada difícil- era un dicharachero empedernido, bromista, siempre presto a tender la mano, en lo profesional y en lo personal si era necesario.

Alejandro Sandoval, Luis Betancourt, Miguel Medina, Saúl Saavedra, ahora Jesús Bejarano. Poco a poco el inexorable paso de una vida a otra va cobrando factura a una época dorada en la siempre queridísima Voz de Michoacán. Época que va quedando atrás, pero cuyos protagonistas se alojan en el corazón y en la memoria de los que abrevamos de ellos. Hasta siempre amigo Poker, como siempre aceptó que le llamara. Él, parte de un poker de ases, sin duda.

Y a la pesadilla ya solo le quedan 282 días.

X@jaimelopezmtz

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