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domingo, abril 21, 2024

IMPUNIDAD ABSOLUTA

Ninguna sociedad democrática puede existir sin una prensa libre, independiente y plural

Kofi Annan (1938-?) Secretario General de la ONU y Premio Nobel de la Paz

 

jaimelopezA propósito del asesinato del periodista sinaloense Javier Valdés Cárdenas, que alarga la trágica lista de comunicadores acallados a base de balazos, acentuada en este año a lo largo y ancho del país, conviene no olvidar que también en Michoacán hay material de sobra para externar una justificada ira y una exigencia para que se ponga un alto al fenómeno.

Cierto, la lista de Michoacán la integran ejecuciones y desaparición de periodistas verificadas particularmente entre 2006 y 2010, un cuatrienio de terror que abarcó la parte final del lamentable gobierno de Lázaro Cárdenas Batel y la primera mitad del no mejor de Leonel Godoy Rangel. Después de ahí, en efecto, no ha habido ni asesinatos ni desaparición de comunicadores, aunque sí acosos, presiones e intimidaciones.

Pero como en el resto de los constantes ataques a periodistas en todo el país, en el caso michoacano se registra la misma constante: la impunidad absoluta.

Esta es la lista negra de ataques a periodistas michoacanos en ese fatídico lapso:

Jaime Arturo Olvera, reportero de La Piedad, asesinado en marzo de 2006.

Cristian Ayel López Cruz, desaparecido el 21 de julio de 2006 por elementos de la Policía Municipal de Apatzingán.

Israel García Pimentel, reportero de La Opinión de Michoacán, asesinado el 8 de diciembre de 2007 en Uruapan.

Juan Pablo Solís, periodista y empresario de medios, asesinado en 2007 en Zitácuaro.

Mauricio Estrada, reportero de La Opinión de Apatzingán, desaparecido el 15 de febrero de 2008 en ese municipio.

Miguel Ángel Villagómez Valle, reportero de La Noticia de Michoacán, asesinado en Guerrero el 4 de junio de 2008.

Rafael Pérez, periodista de la televisora local de Zamora, desaparecido en 2009.

Martín Javier Miranda Avilés, reportero del diario Panorama del Oriente de Zitácuaro, asesinado en junio de 2009.

María Esther Aguilar Casimbe, reportera del Diario de Zamora y corresponsal de Cambio de Michoacán, desaparecida en Zamora el 11 de noviembre de 2009.

Antonio García Apac, director de un periódico de la costa michoacana, desaparecido en Buena Vista Tomatlán el 20 de noviembre de 2009.

Ramón Ángeles Zalpa, corresponsal de Cambio de Michoacán en Paracho, desaparecido en ese municipio el 6 de abril de 2010.

Hugo Alfredo Olvera, propietario de la agenda de noticias ADN en Apatzingán, asesinado el julio de 2010.

No parece ser casual que el cuatrienio trágico para el periodismo michoacano, correspondiera a los tristemente célebres gobiernos de Cárdenas y Godoy, periodo en el que el crimen organizado sentó sus reales en Michoacán a la sombra protectora del poder público.

Al paso de los años, ni en Michoacán ni en el país ningún asesinato de periodistas ha traído como consecuencia al menos la detención de los culpables, ni materiales ni intelectuales.

Es la impunidad en todo su esplendor.

 jaimelopezmartinez@hotmail.com twitter@jaimelopezmtz>

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