Una prensa libre puede ser buena o mala, pero sin libertad nunca será otra cosa que mala:
Albert Camús (1913-1960) Novelista argelino
Claudia Sheinbaum dice que su gobierno quiere protegernos a los ciudadanos de la información falsa o descontextualizada de la radio y la televisión, y por eso ha decidido diseñar un modelo legal encuadrado en el “derecho de las audiencias”.
Va, le compro a la presidenta que tiene un interés genuino de proteger a los mexicanos de las garras y la voracidad de manipulación de ambos medios. Pero la necesidad de “protección” gubernamental tiene otras prioridades para la ciudadanía: ¿qué tal si mejor el gobierno nos protege del cobro de piso, de los secuestros y las ejecuciones?, ¿y si mejor dedica su tiempo, esfuerzo y capacidades en hallar a las decenas de miles de desaparecidos? , ¿o nos protege de enfermedades prevenibles teniendo medicamentos suficientes en el sector salud?,
Protéjanos, presidenta, de los asaltos carreteros, de la falta de vacunas y de las intervenciones quirúrgicas programadas hasta en dos años más.
Protéjanos de la falta de empleos, de la carestía, de los malos maestros, de los políticos corruptos, de los huachicoleros, de los jueces del acordeón y de un etcétera interminable.
Enfoque, presidenta, sus baterías contra todos esos males, esos sí verdaderamente apocalípticos. De los “peligros” por las mentiras en radio y televisión nos protegemos nosotros. Créame que sabemos cómo y, en última instancia, no es ese el “gran peligro” que enfrentamos los mexicanos.
Le apreciamos su preocupación, pero créame que tenemos cien “protecciones” más importantes que sí queremos que nos garantice. ¿Cómo ve, doctora?
X@jaimelopezmtz


