La política es la segunda profesión más baja, y guarda una estrecha similitud con la primera:
Ronald Reagan (1911-2004) Presidente estadounidense
Ningún esfuerzo por mejorar las condiciones de seguridad en que el periodista michoacano desarrolla su labor, puede ser minimizado. El Congreso del Estado inició este jueves paneles y foros de los que se pretende surjan los postulados para conformar una Ley de Protección para comunicadores.
Sería injusto no reconocer el esfuerzo de los legisladores por escuchar a profesionales del gremio para perfilar dicha ley. Insisto, en un tema tan complejo, todo suma.
Empero, habrá que alertar que nunca, en ninguna parte, una ley produce directamente mejores condiciones para el elercicio periodístico. Estas solo se logran cuando otro poder, el Ejecutivo, genera justo escenarios de certeza para que todo mundo, no solo los periodistas, desarrollen su labor sin los riesgos que hoy día conlleva dedicarse casi que a cualquier actividad en México.
Es el Ejecutivo el obligado a crear ese tipo de condiciones, con políticas públicas orientadas a mejorar los estándares de seguridad pública y combatiendo la impunidad. Queda claro que ni a nivel nacional ni en los estados, el gobierno ha cumplido mínimamente con esa obligación, lo que mantiene al nuestro como el país más riesgoso para ejercer el periodismo en el mundo entero.
En todo caso, es para lo que le alcanza a los diputados. La ley, siendo objetivos, apenas contará una mínima parte en la eventual solución al fenómeno de las agresiones contra comunicadores. Es de esperarse que el gobierno, federal y estatal, comience a tomar con mayor seriedad dicho compromiso, para que la ley que perfila el Congreso no quede en su momento en meras buenas intenciones. Veremos. X@jaimelopezmtz


