18.5 C
Morelia
viernes, julio 12, 2024

LLEGAN MÁS MILITARES, ¿Y?

La democracia da a cada uno el derecho de ser su propio opresor

James Lowell (1819-1891) Poeta estadounidense

 

En cualquier circunstancia “normal”, que arriben al estado con carácter extraordinario mil seiscientos militares para reforzar la seguridad pública, debiera festinarse con bombo y platillo. No es un contingente para nada insignificante, todo lo contrario. El problema es que no estamos en circunstancias “normales” porque no hay un gobierno “normal”.

En la lógica cuatroteísta, podrán venir no mil seiscientos sino cien mil militares, y el resultado será exactamente el mismo: el empoderamiento absoluto de los cárteles de la criminalidad, y el sometimiento de la población y de la autoridad misma a ellos, no variarán, por una sencilla razón, la política gubernamental de abrazar a los delincuentes sigue imperando, y cada vez con mayor fuerza.

Luego entonces, sí, arriban cientos de soldados, pero más allá de la estridencia mediática y oficialista, en los hechos como si no llegaran, porque no tienen porque no traer la consigna obradorista de no confrontar a los delincuentes.

Si a los miembros de los cárteles jamás les ha infundido temor la presencia policiaca o militar, hoy más que nunca se saben impunes, incluso protegidos por el gobierno, por tanto, más empoderados que nunca. No es que los anteriores gobiernos los hayan combatido con todo el peso del estado, pero al menos se hacían intentos, aislados si se quiere, pero que en algo les disuadían. Hoy, de plano con un presidente confeso de darles trato de pueblo bueno, viven en el paraíso, el paraíso de la 4T para el crimen organizado.

El comunicado oficial dice que esos mil seiscientos soldados se distribuirán en una decena de municipios, sobre todo de la tierra caliente. Propagandísticamente, bien. Son tiempos electorales y el gobierno supone que ese despliegue le redituará votos. En absoluto. Incluso los seguidores de López Obrador, políticos o civiles, están conscientes de que se trata de propaganda. Sus críticos, con más razón.

Así pues, el referido anuncio debe verse en su justa dimensión: con o sin militares, con o sin policías, con o sin “estrategia” gubernamental, la realidad impera, y ésta nos restriega que son medidas de ornato, pomposas pero ineficaces. Y cómo no, si seguimos en modo 4T.

Y a la pesadilla ya solo le quedan 247 días. X@jaimelopezmtz

Noticias Recientes
spot_img
Noticias Relacionadas

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí