Si no peleas contra la corrupción, formas parte de ella:
Joan Baez (1941-?) Cantante y compositora estadounidense
Este domingo se cumplió un año del asesinato de Carlos Manzo. Hay más de una treintena de detenidos, entre ellos presuntos homicidas materiales e intelectuales. Empero, quedan aún más dudas que las que han podido clarificarse y ello tiene una explicación: la falta de credibilidad y por tanto de confianza en la Fiscalía michoacana.
Si desde el día del asesinato, Carlos Torres Piña, en ese momento fiscal, entrega la investigación a la Fiscalía General de la República, probablemente hubiera habido resultados más creíbles. ¿Y porqué tendría que haberlo hecho, si como fiscal en primera instancia le correspondía la indagatoria? Por el evidente conflicto de interés: él aspiraba a la gubernatura; investigaría el homicidio de quien aspiraba a lo mismo; pero además era obvio que a partir de ese momento la viuda de manera natural sería ubicada como obligada prospecto al mismo cargo y, por si fuera poco, otro aspirante, el senador Raúl Morón, había sido señalado por Manzo como alguien que debía ser investigado si algo le pasara.
Es decir, por todos lados Torres Piña estaba impedido ética y moralmente para llevar la investigación, de ahí que debió promover que la FGR la atrajera. Pero al no hacerlo, debió renunciar para que alguien más indagara el magnicidio. Y tampoco lo hizo. Eso explica porqué hay más dudas que claridades a un año de distancia.
Es probable que las investigaciones de Torres Piña hayan sido efectivas, imparciales y profesionales, y que todos los detenidos efectivamente hayan sido los autores materiales e intelectuales del asesinato, pero ese conflicto de interés descrito obligan al recelo.
Luego, tanto la viuda como el hermano de Manzo, enemistados entre sí, han pedido a la FGR que atraiga la investigación. La fiscal Ernestina Godoy ha bateado a Grecia Quiroz y a Juan Manzo por igual. Cierto, la Fiscalía federal tiene tanto o más desprestigio que la michoacana, por lo que su intervención tampoco es garantía de credibilidad, pero al menos en teoría cabría esperar algo más de imparcialidad.
A 365 días, pues, el asunto sigue sin un resultado en sus investigaciones sólido, creíble. Y mucho me temo que por ese tenor seguirá. El proceso electoral del 27 es buen pretexto para minimizar su vigencia.
X @jaimelopezmtz


