La justicia sobre la fuerza es la impotencia; la fuerza sin justicia es tiranía:
Blaise Pascal (1623-1662) Científico francés
Pregunta seria: ¿qué le corre a Claudia Sheinbaum por las venas? A juzgar por sus reacciones ante verdaderas tragedias humanas, habría que dudar si es sangre. Acaso atole, lo que explicaría su frialdad ante el dolor humano, su pasmosa falta de empatía social.
La mañanera de este lunes la pinta de cuerpo entero: en lugar de abrirla con un minuto de silencio por la masacre de jóvenes futbolistas en Salamanca, o al menos mostrando su indignación y asumiendo compromiso institucional de dar con los homicidas, Sheinbaum enfoca su prioridad en anunciar que ha enviado una misiva al presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, para pedirle que intervenga para que el grupo musical BTS, de ese mismo país oriental, amplíe su número de presentaciones en México, dado que hay más de un millón de jóvenes mexicanos que quieren comprar boletos para verlo y solo hay espacio para ciento cincuenta mil.
Parece episodio de una serie negra: horas antes masacran a once jóvenes mientras jugaban futbol, y otros veinte resultan seriamente heridos, y la preocupación de la presidenta con A es gestionar más presentaciones musicales del grupo coreano. De terror. Lo que los jóvenes mexicanos quieren, exigen, no son más presentaciones de BTS, sino no ser masacrados en una cancha de futbol.
Para referirse a la tragedia guanajuatense, empleó sesenta segundos con una indiferencia que da miedo, una insensibilidad de terror. Ningún mensaje de consolación a los familiares, ningún compromiso institucional de que no quedará impune la masacre. La clásica: el gabinete de seguridad informará al respecto, y a lo que sigue.
Pero esa misma falta de empatía mostró en la tragedia del Colegio Rébsamen, igual que en el descarrilamiento del tren de la Línea 12. Como si murieran perros, no seres humanos. Una máquina es más sensible. Bueno, si no le conmueve la ausencia de medicinas y vacunas, ni la desaparición forzada de personas, menos que en Salamanca maten “solo” once personas. Por eso la pregunta no es meramente anecdótica: ¿qué le corre a la presidenta por las venas?
X@jaimelopezmtz



