La dictadura perfecta es la que te hace creer que vives en democracia:
Anónimo
En típico modo 4T, Jesús Mora, dirigente morenista en Michoacán, advierte que tendrá en sus ruedas de prensa su propia sección de quién es quién en las mentiras de los medios de comunicación. Es el signo de la casa: la censura.
Al estilo López Obrador, los morenistas michoacanos se dicen listos para “exhibir” cada semana las mentiras de los medios de comunicación o de los periodistas en particular. El problema es definir qué es una mentira. Para la 4T, que un comunicador difunda un hecho de corrupción oficial, aunque sea documentado sólidamente, se trata de una mentira. Analizar la actuación de un personaje de la vida política, si es de manera crítica, es difamación. Para Morena solo cabe el “periodismo” oficialista, tipo La Jornada o el Canal 11. Todo lo demás es mentira y calumnia.
Así, ya podemos anticipar lo que cada miércoles exhibirá Mora como “mentiras” de los periodistas michoacanos. Un partido que tiene por norma mentir y calumniar, se asume con las prendas morales para etiquetar y calificar a medios como “mentirosos”. Lo que hay que ver en los tiempos estelares de la 4T.
Pero más aún: paradójico que Jesús Mora, de gris paso como alcalde en el oriente michoacano, pero más todavía oscuro desempeño como titular de la oficina reguladora del transporte estatal, se erija como el paladín de la verdad en el ejercicio periodístico.
Es evidente que Mora adquiere valor para poner en la hoguera al periodismo michoacano, por el previo anuncio de Claudia Sheinbaum de que está listo para ponerse en práctica el dictatorial “derecho de las audiencias”, que no es otra cosa que el pretexto de la tiranía disfrazada de gobierno para acallar y sancionar voces críticas, como resultado de que ciudadanos se quejen ante la autoridad de que determinado medio no está informando con veracidad. Y como en una dictadura solo la voz oficial representa la verdad, toda disidencia es calumnia, ese mecanismo, legal pero inmoral, será el eje rector de la política pública gubernamental con relación a la libertad de expresión.
Solo una recomendación a Jesús Mora: que contrate a alguien que sí sepa leer para su sección de exhibición de medios “mentirosos” en sus ruedas de prensa de los miércoles, para que no haga el ridículo como lo hacía Ana Elizabeth García Vilchis, la tristemente célebre Liz Vilchis, contratada por López Obrador para esa misma función en su circo mañanero.
X@jaimelopezmtz



