La salud es la riqueza real y no piezas de oro y plata:
Mahatma Gandhi (1869-1948) Líder social y político indio
Tampoco es para iluminados: la crisis del sistema de salud de México, la peor de la historia, tiene nombre y apellido: Andrés Manuel López Obrador. Punto.
El sistema no es que antes de 2018 fuera la panacea, fuera Dinamarca, pero era razonablemente aceptable. Con muchas deficiencias y corrupciones, sin duda, pero atendía con regular eficacia a la población derechohabiente, en el caso del IMSS y del ISSSTE, y a la abierta con el sistema hospitalario federal y de los estados. Consultas médicas generales y de especialidades, análisis y estudios de todo tipo, cirugías básicas y avanzadas, medicina preventiva de primer nivel, lotes de vacunación universal, además de farmacias en general bien surtidas, eran el panorama que lucía México antes del arribo de la tragedia llamada López Obrador.
El tabasqueño todo lo que tocó como presidente, lo destruyó. Ocurrió con el rubro gubernamental más sensible: la salud. Aniquiló el Seguro Popular sin ninguna razón, solo por provenir de los “regímenes neoliberales“. Acabó con las compras consolidadas de medicamentos para que su hijo y tocayo hiciera el millonario negocio a través de prestanombres , asumiendo el rol de distribuidor. Redujo a su mínima expresión los presupuestos y subsidios para el sector salud, a fin de garantizar recursos a sus juguetes de dictador: un tren, un aeropuerto y una refinería. Prohibió contratar médicos mexicanos para dar paso a los cubanos carentes de preparación, pero cuyo pago es fuente de financiamiento para la dictadura isleña.
López Obrador no tenía idea de cómo mejorar el sistema de salud, pero lo peor, no tiene la menor sensibilidad por el dolor humano.
Con toda esa descripción de hechos, no subjetividades, es normal que el sistema de salud colapsara. Y como Claudia Sheinbaum no da señales de reconocer el problema, para no tener que etiquetárselo a su jefe histórico, la crisis se ve punto menos que imposible para resolver.
Es, como tituló García Márquez, la crónica de una muerte anunciada. Imposible que el sistema de salud no colapsara. X@jaimelopezmtz


