Si la justicia existe, tiene que ser para todos; nadie puede quedar excluido, de lo contrario ya no sería justicia:
Paul Auster (1947-2024) Cineasta estadounidense
En modo cien por ciento populista, el gobierno federal ha decidido que en el marco de la construcción del hospital del IMSS en Villas del Pedregal, los ciudadanos directamente beneficiados con la obra, creen un comité que “vigile” dichos trabajos en cuanto a su calidad, eficiencia y honestidad en el manejo de recursos.
La idea es políticamente correcta, suena bien, ni modo que exista quien esté en desacuerdo con la participación ciudadana en la obra pública en términos de eficacia y transparencia.
En realidad, solo se está frente a una medida populista y demagógica, que terminará siendo contraproducente: ¿qué puede opinar un ciudadano común sobre las especificaciones técnicas tan complejas que rodean la construcción de un hospital?
Se ha comprobado que esa intervención ciudadana sólo redunda en disputas entre ciudadanos para sacar tajada de los trabajos. Un gobierno que garantice mecanismos de eficacia y transparencia en la obra pública, no necesita supervisiones ciudadanas con tufo demagógico. La cosa está en encontrar un gobierno así en México. X@jaimelopezmtz



