Un pueblo que elige a corruptos, impostores, ladrones y traidores, no es víctima, es cómplice:
George Orwell (1903-1950) Escritor británico
El pliego petitorio de Eduardo Tena, el cacique sindical universitario, está diseñado para que no pueda resolverse por la Rectoría, a menos que su titular, Yarabí Ávila, quiera empeñar el futuro financiero de la llamada Casa de Hidalgo.
La demanda del SUEUM contiene aspectos de forma que pueden sonar risibles, pero que eventualmente pudieran solventarse, aunque quizá no en los montos exigidos, pero también está basado en un precepto absolutamente imposible de satisfacer: que los aumentos salariales y de prestaciones se aprueben sobre ingresos integrados, no sobre el tabulador.
En el primero de los casos, Tena exige “novedades” en las prestaciones, como son que la autoridad otorgue una dote matrimonial de sesenta días de sueldo integrado, y un bono de dos mil quinientos pesos por el día del padre. Además, que la canasta navideña se incremente a dos mil ochocientos pesos y que la ayuda para útiles escolares sea del 5 por ciento del salario integrado.
Pero lo que es imposible de cumplir para Rectoría, es la exigencia-chantaje de Tena de que toda la negociación por aumento salarial y por prestaciones, sea con base en el ingreso integrado del trabajador, es decir, que se considere no sólo el salario sino todas las prestaciones autorizadas. La Rectoría insiste en lo sensato: que los aumentos sean en función sólo del salario contemplado en el tabulador, sin incluir prestaciones. Cualquier negociación sindical se da bajo este segundo escenario, porque el que plantea el líder del SUEUM es descabellado. Llevaría a la quiebra a la Universidad.
El planteamiento sindical es un aumento del diez por ciento al salario integrado, lo que significaría para la parte patronal una erogación adicional de 42 millones de pesos. En tanto, Rectoría ofrece 4 por ciento de aumento pero al salario del tabulador, que representarían 16 millones de pesos extras. Ese porcentaje es el autorizado a nivel federal para todas las universidades públicas. El SUEUM exige aumentar a sesenta días el aguinaldo con base en el salario integrado, y la propuesta de la autoridad es mantener cuarenta días pero con base en el salario tabular.
En ese orden, la erogación sería de 60 y 40 millones de pesos.
Es evidente, con esos datos, que Tena decidió pedir lo imposible, a fin de volver inviable una solución de su huelga a corto plazo. La rectora no puede caer en la irresponsabilidad mayúscula de ceder a que el aumento sea con base en el salario integrado, que es descabellado e hipotecaría el futuro financiero de la Universidad. Es claro que Tena no quiere solución a la huelga, porque está sumado a la embestida cuatroteísta contra Yarabí Ávila. Más claro, ni el agua. X@jaimelopezmtz



