spot_img
2.5 C
Morelia
viernes, febrero 6, 2026

USOS Y COSTUMBRES

Qué tiempos serán los que vivimos, que es necesario defender lo obvio: 

Bertolt Brecht (1898-1956) Dramaturgo alemán

Hugo Aguilar Ortíz actuó este jueves en Querétaro como Hugo Aguilar Ortíz. Acaparó los titulares de los noticieros y se volvió viral en redes por una escena que causó indignación generalizada: dos jóvenes colaboradores suyos, hombre y mujer, fueron grabados mientras arrodillados le limpiaban sus zapatos antes de ingresar al Teatro de la República al acto conmemorativo de la promulgación de la Constitución del 17.

Pongamos las cosas en claro: el presidente de la Corte es un abogado indígena y como tal se comporta. Que acepte que una dama se hinque frente de él para limpiarle su calzado, es lo que le sigue de indigno, es aberrante.

Nadie con una pizca de educación, cortesía y caballerosidad lo aceptaría, pero al referirme a “nadie” es acotándolo a cualquiera con una cosmo visión y una formación occidentalizada, porque desde la lógica indígena el episodio no tiene nada de cuestionable, es absolutamente normal la relación de sumisión de la mujer hacia el hombre. No lo estoy justificando, trato de explicar porqué su reacción en ese momento fue de total indiferencia, absolutamente natural.

Fue hasta que se encendieron las redes con lógicas críticas, que Aguilar entendió que “algo” había hecho mal, no en su mundo sino en el que ahora se desenvuelve, y procedió a enviar un comunicado explicando que ese episodio no refleja la manera en que se desenvuelve en lo personal y en lo institucional. Claramente esa postura no es genuina de él, sino obligado por las circunstancias.

Para Aguilar, como en general para cualquier indígena, el trato a la mujer y a los subalternos se ubica más en la cultura de dominación patriarcal y machista. Vergonzoso para cualquiera ajeno a esa cultura, pero normal para quien pertenezca a ella.

Y no nos sorprenda cuando en un caso que ventile la Corte y en el que esté involucrado un tema o un personaje indígena, Aguilar no vote conforme a derecho ni justicia, sino conforme a su ADN indígena. Para él, sin duda, es más importante lo de usos y costumbres que la ley.

Por eso votamos el 2 de junio anterior; el episodio del jueves en Querétaro palidecerá cuando ya a nivel institucional la nueva Corte, la Corte 4T, se conduzca con esa visión indigenista, tan cacareada hoy día, pero siempre aberrante. Las cosas, como son. X@jaimelopezmtz

Noticias Recientes
spot_img
Noticias Relacionadas