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martes, febrero 24, 2026

Suma 61.3 millones de personas la población económicamente activa en el cuarto trimestre de 2025

La cifra representa 293 mil más respecto al mismo trimestre de un año antes                                                                                                                                                 

La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) muestra el comportamiento del mercado laboral mexicano. Esta ofrece datos trimestrales de la población económicamente activa (PEA) – población de 15 años y más de edad que durante la semana de referencia realizó o tuvo un vínculo con una actividad económica (población ocupada), o buscó activamente hacerlo (población desocupada en las últimas cuatro semanas)-, la ocupación, la informalidad laboral, la subocupación y la desocupación. A diferencia de las publicaciones mensuales, presenta las estimaciones para cuatro tamaños de localidad a nivel nacional, de las 32 entidades federativas, así como de 39 ciudades autorrepresentadas de interés.

En el cuarto trimestre de 2025, la tasa de participación económica (porcentaje de la población con trabajo, o que no tuvo, pero estaba en la búsqueda activa de uno) se ubicó en 59.3 % de la población de 15 años y más.

Un total de 59.8 millones de personas estuvieron ocupadas: 298 mil más en relación con el cuarto trimestre de 2024. Los sectores de actividad económica con incrementos en su población ocupada fueron los siguientes: comercio; construcción; transportes, comunicaciones, correo y almacenamiento, así como gobierno y organismos internacionales.

La población subocupada fue de 4.1 millones de personas y representó 6.9 % de la población ocupada, porcentaje inferior al del cuarto trimestre de 2024 (8.2 %).

Por su parte, la tasa de informalidad laboral se ubicó en 55.0 por ciento. En igual periodo de 2024 se estableció en 54.5 por ciento.

En el último trimestre de 2025, la tasa de condiciones críticas de ocupación -porcentaje de la población ocupada que trabajó menos de 35 horas a la semana por razones de mercado, más la que trabajó arriba de 35 horas semanales con ingresos mensuales inferiores al salario mínimo y la que laboró más de 48 horas semanales con un pago de hasta dos salarios mínimos-, (TCCO) —a partir de salarios mínimos equivalentes, base enero de 2025— fue de 36.7 por ciento. En el mismo trimestre de 2024 fue de 35.4 por ciento.

En el trimestre octubre diciembre de 2025, la población desocupada sumó 1.6 millones de personas, cantidad que representó una tasa de desocupación (TD) de 2.5 % de la PEA, porcentaje similar al del mismo trimestre de 2024.

La población no económicamente activa (PNEA) -agrupa a las personas que no participaron en la actividad económica, ni como ocupadas ni como desocupadas, es decir, a la población que durante la semana de referencia se dedicó al hogar, estudió, estaba jubilada o pensionada, tiene impedimentos personales o llevó a cabo otras actividades-, fue de 42.1 millones de personas: 1.3 millones más respecto al cuarto trimestre de 2024. Del total de la PNEA, 5.3 millones se declararon disponibles para trabajar.

Composición de la población de 15 años y más

Durante el cuarto trimestre de 2025, la PEA fue de 61.3 millones de personas (una tasa de participación de 59.3 %). Un año antes fue de 61.1 millones (59.9 %), lo que significó un alza de 293 mil personas.

Según sexo, la PEA de mujeres fue de 25.1 millones y la de hombres, de 36.2 millones. En ellas se presentó una disminución anual de 38 mil y en ellos un incremento de 331 mil. Así, fueron económicamente activas 46 de cada 100 mujeres y 75 de cada 100 hombres.

Características de la población ocupada

Al interior de la PEA se puede identificar a la población que participó en la generación de algún bien económico o en la prestación de un servicio (población ocupada). En el cuarto trimestre de 2025, esta fue de 59.8 millones de personas (24.5 millones de mujeres y 35.3 millones de hombres): 298 mil más respecto al mismo periodo de un año antes.

Más de la mitad de la población ocupada (51.3 %) se concentró en las ciudades más grandes del país (de 100 mil y más habitantes y/o capitales de estado). Siguieron las localidades rurales (con menos de 2 500 habitantes), donde se agrupó 18.8 % de la población ocupada total.

Los asentamientos que tienen entre 15 mil y menos de 100 mil habitantes (urbano medio) albergaron 15.5 por ciento. El resto de las y los ocupados (14.3 %) habitó en localidades de 2 500 a menos de 15 mil habitantes (urbano bajo).

Por sector de actividad económica

Al considerar a la población ocupada en relación con el sector económico en el que laboró, durante el cuarto trimestre de 2025, 6.2 millones de personas (10.4 % del total) trabajaron en el sector primario; 14.7 millones (24.6 %), en el secundario o industrial; y 38.4 millones (64.3 %), en el terciario. El restante 0.7 % no especificó su sector de actividad económica. En el periodo octubre diciembre de 2024, estas cifras fueron 6.2, 14.7 y 38.2 millones de personas, en ese orden.

De manera detallada, el comercio agrupó 20.1 % de la población ocupada y presentó un alza anual de 298 mil personas. La industria manufacturera, que concentró 16.1 % de la población ocupada, cayó en 48 mil personas. La agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca, y los servicios diversos concentraron, de manera individual, 10.4 % de las y los ocupados: mostraron una baja de 13 mil y un crecimiento de 17 mil personas, respectivamente. Los restaurantes y servicios de alojamiento, con 8.2 % de las personas ocupadas, registraron un aumento de 47 mil personas. Los servicios sociales agruparon 8.1 % de las personas ocupadas, y descendieron en 238 mil personas. El resto de los sectores concentró 26.1 % de las y los ocupados: 239 mil personas más frente a las del cuarto trimestre de 2024.

Por posición en la ocupación

Si se observa a la población ocupada en función de la posición que guardó dentro de su trabajo, las y los trabajadores subordinados y remunerados agruparon a poco más de dos terceras partes del total (69.0 %). Lo anterior equivale a 41.2 millones: disminuyeron en 113 mil personas respecto al cuarto trimestre de 2024. Por su parte, 13.0 millones (21.7 %) trabajaron por su cuenta y sin emplear personal pagado: ascendieron en 291 mil personas; 3.6 millones (6.0 %) fueron propietarias o propietarios de los bienes de producción con personal a su cargo: subieron en 126 mil personas. Así también, 2.0 millones (3.3 %) no recibieron remuneración: bajaron en 5 mil personas.

Según sexo, en el cuarto trimestre de 2025, el porcentaje de mujeres trabajadoras subordinadas y remuneradas fue de 69.2 %, y el de hombres trabajadores subordinados y remunerados, de 68.8 por ciento. Lo anterior significó una reducción de 137 mil mujeres y un alza de 23 mil hombres, en relación con el cuarto trimestre de 2024. Por su parte, las mujeres trabajadoras por cuenta propia constituyeron 22.3 % de las ocupadas y los hombres trabajadores por cuenta propia, 21.3 % de los ocupados. Hubo un descenso anual en mujeres de 5 mil y un incremento en hombres de 296 mil.

Otras características ocupacionales

Durante el cuarto trimestre de 2025 y en salarios mínimos equivalentes (base enero de 2025), 42.6 % de la población ocupada percibió hasta un salario mínimo. Siguió un 30.7 % que recibió más de un salario mínimo y hasta dos, y 12.7 % que no especificó su percepción. Según sexo, 50.4 % de la población ocupada de mujeres y 37.3 % de la de hombres obtuvieron hasta un salario mínimo.

La población ocupada desempeña una gran variedad de tareas que realiza con distinta intensidad. En el trimestre octubre-diciembre de 2025, 6.6 % de las personas trabajó menos de 15 horas semanales y 25.1 %, más de 48 horas. Sin embargo, el mayor porcentaje de las y los ocupados (49.1 %) trabajó de 35 a 48 horas a la semana: subió 1.6 puntos porcentuales respecto al del cuarto trimestre de 2024. En términos absolutos, lo anterior significó un crecimiento de 1.1 millones de personas. En promedio, en el cuarto trimestre de 2025, la población ocupada trabajó 42.3 horas por semana.

La población ocupada también se puede caracterizar según el tamaño de la unidad económica en la que labora. Si solo se considera el ámbito no agropecuario —que abarcó 49.2 millones de personas—, en el trimestre de referencia, 24.0 millones (48.7 %) estaban ocupadas en micronegocios; 9.1 millones (18.6 %), en establecimientos pequeños; 5.8 millones (11.8 %), en grandes; 5.4 millones (11.0 %), en medianos; y 4.9 millones (10.0 %), en otro tipo de unidades económicas.

Entre el trimestre octubre-diciembre de 2024 y el mismo lapso de 2025, la población ocupada en el ámbito no agropecuario aumentó en 118 mil personas. En los micronegocios se registró el alza más significativa, con 457 mil. Siguieron los establecimientos pequeños, con 94 mil personas más.

En el ámbito no agropecuario y al distinguir por sexo, el grupo de mujeres ocupadas bajó en 127 mil y el de hombres subió en 245 mil. En el cuarto trimestre de 2025, la ocupación de los hombres en micronegocios y en establecimientos pequeños fue la que más incrementó respecto al mismo trimestre de 2024 (315 mil y 146 mil, respectivamente). Siguió la ocupación de mujeres en micronegocios (142 mil).

Población subocupada

Otra forma de caracterizar a la población ocupada es por su condición de subocupación.

Esta se entiende como la necesidad y disponibilidad de ofertar más horas de trabajo de lo que su ocupación actual les permite. Al respecto, durante el trimestre octubre-diciembre de 2025, la población subocupada en el país fue de 4.1 millones de personas (745 mil menos que en el mismo trimestre de 2024). La cifra representó 6.9 % de las personas ocupadas, tasa inferior a la de un año antes (8.2 %).

Según sexo, en el cuarto trimestre de 2025, la población subocupada en las mujeres se ubicó en 1.7 millones, y en los hombres, en 2.5 millones. De esta manera, la tasa de subocupación de mujeres fue de 6.9 % y la de hombres, de 7.0 por ciento.

Al eliminar el factor estacional, la tasa de subocupación disminuyó 0.2 puntos porcentuales en el cuarto trimestre de 2025 respecto al trimestre anterior.

Informalidad laboral

La población ocupada en la informalidad laboral considera, sin duplicar, a quienes son laboralmente vulnerables por la naturaleza de la unidad económica para la que trabajan. También contempla a las personas cuyo vínculo o dependencia laboral no reconoce su fuente de trabajo. Se incluyen —además de la población que trabaja en micronegocios no registrados o sector informal— otras modalidades análogas, como las y los ocupados por cuenta propia en la agricultura de subsistencia, así como a quienes laboran sin seguridad social y cuyos servicios los utilizan las unidades económicas registradas.

En el cuarto trimestre de 2025, la suma de las personas, en todas las modalidades de empleo informal, fue de 32.9 millones. Esto representó 55.0 % de la población ocupada (tasa de informalidad laboral 1 —TIL1—): un incremento de 494 mil personas respecto al mismo lapso de 2024. De manera detallada, 17.6 millones conformaron la ocupación en el sector informal.

Considera a todas las personas que trabajan para unidades económicas no agropecuarias que operan sin registros contables y que funcionan a partir de los recursos del hogar, o de la persona que encabeza la actividad sin que se constituya como empresa. De este modo, la actividad en cuestión no tiene una situación identificable e independiente de ese hogar o de la persona que la dirige y, por lo mismo, tiende a concretarse en una escala de operación muy pequeña.

Esta cantidad constituyó 29.5 % de la población ocupada (tasa de ocupación en el sector informal 1 —TOSI1—) y representó un aumento anual de 604 mil personas. Además, 7.7 millones correspondieron al ámbito de las empresas, gobierno e instituciones; 5.3 millones, al agropecuario; y 2.2 millones, al trabajo doméstico remunerado.

La ocupación informal, según sexo, muestra que hubo 13.7 millones de mujeres en esta situación, cifra que subió en 130 mil respecto a la del trimestre octubre-diciembre de 2024.

Por su parte, la de hombres ascendió en 364 mil, al pasar de 18.8 millones en el cuarto trimestre de 2024 a 19.2 millones en el mismo periodo de 2025.

Con datos desestacionalizados, la TIL1 y la TOSI1 redujeron 0.1 puntos porcentuales en el cuarto trimestre de 2025 respecto al periodo previo.

Tasas complementarias

Con el fin de proporcionar a las y los usuarios más elementos que apoyen el análisis de las características del mercado laboral de nuestro país, el INEGI genera un conjunto de indicadores sobre las condiciones o características de inserción en el mercado laboral. Para ello, considera distintos aspectos que van más allá de las mediciones tradicionales y que recogen la heterogeneidad de circunstancias específicas de México. Nótese que el resultado de estas tasas no debe sumarse a lo que se desprende de otras, ya que un mismo grupo o segmento poblacional puede estar presente en más de una de estas. No todos los porcentajes que se mencionan se refieren al mismo denominador.

Para el trimestre octubre diciembre de 2025, la TCCO (con referencia en el salario mínimo equivalente, base enero de 2025) representó 36.7 % de la población ocupada, porcentaje superior al del mismo periodo del año anterior (35.4 %).

Población desocupada

La población desocupada (población que no trabajó ni una hora durante la semana de referencia de la encuesta, no obstante, buscó trabajo o realizó alguna actividad para poner un negocio o realizar una actividad por su cuenta) en el trimestre octubre-diciembre de 2025, fue de 1.6 millones de personas. Estas representaron una TD de 2.5 % de la PEA, porcentaje similar al del mismo trimestre de 2024.

Al estar condicionada a la búsqueda de empleo, la TD es más alta en las localidades grandes, en donde el mercado de trabajo tiene mayor organización. En las zonas más urbanizadas (con 100 mil y más habitantes), la tasa llegó a 2.9 %; en las que tienen de 15 mil a menos de 100 mil habitantes, a 2.7 %; en las de 2 500 a menos de 15 mil, a 2.2 %; y en las rurales (de menos de 2 500 habitantes) fue de 1.6 por ciento.

Las mujeres desocupadas sumaron 657 mil, esto significó un ascenso de 32 mil respecto al cuarto trimestre de 2024. Por su parte, los hombres desocupados fueron 905 mil, lo que se tradujo en 37 mil menos en su comparación anual. La TD de mujeres y hombres, en el cuarto trimestre de 2025, fue de 2.6 y 2.5 %, respectivamente.

En el trimestre octubre-diciembre de 2025, las personas desocupadas de 25 a 44 años representaron 45.8 %: 0.2 puntos porcentuales menos en relación con el cuarto trimestre de 2024. Siguió el grupo de 15 a 24 años, con una participación de 34.6 %, cifra que incrementó 0.6 puntos porcentuales.

Entre las y los desocupados, 41.5 % buscó trabajo hasta por un mes, 35.8 % registró una duración de desempleo de más de un mes hasta tres meses y 17.6 %, por más de tres meses. En términos absolutos, y en comparación con el cuarto trimestre de 2024, la población que buscó empleo hasta por un mes disminuyó en 33 mil personas y aquella en el rango de duración por más de tres meses, en 19 mil. En cambio, la población que buscó empleo más de un mes y hasta tres meses subió en 27 mil personas.

Con cifras desestacionalizadas, en el cuarto trimestre de 2025, la TD a nivel nacional fue de 2.6 %, mismo nivel que en el trimestre previo. La desocupación en mujeres y hombres no presentó cambio.

Población no económicamente activa

La PNEA, en el cuarto trimestre de 2025, fue de 42.1 millones de personas (equivalente a 40.7 % del total de la población de 15 años y más): 1.3 millones más respecto al cuarto trimestre de 2024. Según sexo, la PNEA de mujeres fue de 29.8 millones (54.2 %): 699 mil más respecto al mismo periodo de 2024. Para los hombres, la cifra fue de 12.3 millones (25.4 %): 555 mil más que un año antes.

Del total de la PNEA, 5.3 millones se declararon disponibles para trabajar (12.6 %), es decir, no buscaron trabajo, pero aceptarían uno si se los ofrecieran. Por esta razón, a este grupo se le considera dentro del sector que eventualmente puede participar en el mercado laboral como desocupado u ocupado. La PNEA disponible decreció en 168 mil personas, entre el cuarto trimestre de 2024 y el mismo periodo de 2025. Por su parte, 36.8 millones de personas (87.4 %) declararon no estar disponibles para trabajar porque tenían que atender otras obligaciones, o tenían interés, pero su contexto impedía que pudieran hacerlo (impedimentos físicos, obligaciones familiares u otras condiciones).

La ocupación en las entidades federativas

Además de registrar de manera permanente el comportamiento del empleo a nivel nacional, y para los cuatro tamaños de localidades que se mencionaron, la ENOE, en su versión trimestral, proporciona información para las 32 entidades federativas. De esta forma, se puede conocer la complejidad del fenómeno ocupacional a un nivel más desagregado.

Los indicadores de la encuesta muestran los mercados de trabajo estatales en sus diferentes dimensiones, desde los segmentos de la fuerza de trabajo que fijan sus expectativas en las posibilidades de acceder al mercado laboral, hasta aquellos que se mantienen en ocupaciones precarias y sin protección laboral en mercados de trabajo con menor grado de desarrollo. Por lo anterior, se recomienda hacer uso de toda la información disponible sobre la participación y condiciones laborales de la fuerza de trabajo. Así, se tiene un conocimiento completo de la situación laboral a nivel estatal y de los dominios para los que está diseñada la encuesta.

Las entidades federativas que presentaron las mayores tasas de participación en la actividad económica fueron las siguientes: Baja California Sur (67.2 %), Colima y Nayarit (66.9 %), Quintana Roo (66.4 %), Yucatán (65.5 %), Sonora (63.5 %), Querétaro (62.9 %), Ciudad de México (62.8 %), Tlaxcala (62.3 %) y Puebla (62.2 %).

La tasa de ocupación mostró que el porcentaje de personas ocupadas fue superior en Oaxaca (98.7 %), Guerrero y Michoacán (98.6 %), Colima y Yucatán (98.5 %); Nayarit, Puebla y Veracruz (98.1 %), entre otras. Las tasas de ocupación más bajas se presentaron en Tabasco (95.8 %), Sonora (96.5 %), así como en Ciudad de México (96.7 %).

Durante el cuarto trimestre de 2025, las entidades con las tasas más altas de desocupación fueron Tabasco (4.2 %), Sonora (3.5 %), Ciudad de México (3.3 %), y Coahuila y Jalisco (3.1 %). Las tasas más bajas en este indicador se reportaron en Oaxaca (1.3 %), Guerrero y Michoacán (1.4 %), Colima y Yucatán (1.5 %), así como en Nayarit, Puebla y Veracruz (1.9 %).

Chiapas tuvo la tasa más alta de condiciones críticas de ocupación (49.2 %). Siguieron Puebla (43.5 %), Tlaxcala (42.7 %), Tamaulipas (42.6 %), estado de México (42.5 %), Campeche (39.3 %), entre otras. Por su parte, Baja California Sur (18.6 %), Nuevo León (21.2 %), Sinaloa (22.2 %), Jalisco (23.0 %) y Nayarit (25.9 %) mostraron los niveles más bajos de ocupación en situación crítica, en materia de ingresos y horas trabajadas.

Los niveles más altos de informalidad laboral se presentaron en Oaxaca (80.1 %), Guerrero (75.7 %) y Chiapas (74.9 %). En cambio, Coahuila (33.3 %), Nuevo León (35.4 %) y Chihuahua (36.2 %) registraron los niveles más bajos de informalidad laboral, durante el cuarto trimestre de 2025.

La ocupación en áreas metropolitanas

A nivel de desagregación por área metropolitana, donde el mercado de trabajo está más organizado y se puede conocer con mayor precisión la complejidad del fenómeno ocupacional, la ENOE presenta los indicadores para 39 ciudades o áreas metropolitanas con más de 100 mil habitantes.

En el periodo octubre-diciembre de 2025, la PEA para el agregado urbano de 39 ciudades fue de 30.8 millones de personas y representó una tasa de participación de 60.9 por ciento. Asimismo, se reportó una TD de 2.9 %, una tasa de subocupación de 6.1 %, una TCCO de 31.7 % y una TIL1 de 43.6 por ciento.

Entre las áreas metropolitanas con una tasa de participación superior a la del agregado se encontraron las siguientes: León, Tepic, La Paz, Colima, Ciudad del Carmen, Cancún, Mérida, Torreón, Querétaro, Tlaxcala, Oaxaca, entre otras.

De la población ocupada, 66.2 % se concentró en las áreas metropolitanas de Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, Puebla, León, Tijuana, Ciudad Juárez, Toluca y Mérida.

El mayor porcentaje de población ocupada que declaró tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas (tasa de subocupación) se reportó en las áreas metropolitanas de Ciudad del Carmen, Tlaxcala, Villahermosa, Culiacán, Tepic, Morelia, León, San Luis Potosí, Acapulco de Juárez, así como en Coatzacoalcos.

Las áreas urbanas con menor desocupación fueron Oaxaca, Colima, Cuernavaca, Mérida, Acapulco de Juárez y Morelia.

En los niveles más altos de la ocupación en condiciones críticas —se consideran horas trabajadas y los ingresos como proporción de la población ocupada— se ubicaron Reynosa, Tapachula, Tuxtla Gutiérrez, Tlaxcala, Campeche y Puebla. Por el contrario, Hermosillo, Monterrey, Chihuahua, Culiacán, Guadalajara y La Paz presentaron los menores niveles de ocupación crítica.

Los niveles más altos de ocupación en la informalidad se registraron en Tlaxcala, Oaxaca y Acapulco de Juárez. Los porcentajes más bajos se apreciaron en Saltillo, Chihuahua y Ciudad Juárez.

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