spot_img
12.7 C
Morelia
jueves, enero 8, 2026

A dos años de ausencia, Naborina Colín Benítez sigue enseñando

Durante más de seis décadas dedicó su vida a la enseñanza, formó generaciones de estudiantes e impulsó la creación de preparatorias vinculadas a la Universidad Michoacana

Han pasado dos años desde la partida de la Lic. Naborina Colín Benítez, y su nombre continúa pronunciándose con respeto, gratitud y una profunda sensación de vacío. Su ausencia no se mide en el tiempo transcurrido, sino en el silencio que dejó en las aulas, en los pasillos universitarios y en la memoria de quienes encontraron en ella una guía firme y una voz que abría camino.

Abogada y docente por vocación, Naborina Colín Benítez fue pionera en una época en la que ser mujer y estudiar Derecho implicaba desafiar inercias sociales y culturales. Fue la sexta mujer en Michoacán en cursar esta carrera, un hecho que marcó su trayectoria y dio sentido a su lucha constante por los derechos políticos y sociales de las mujeres. Su tesis, Los derechos políticos de la mujer en México, distinguida con mención honorífica, no solo fue un trabajo académico, sino una declaración de principios que aún conserva vigencia.

Durante más de seis décadas dedicó su vida a la enseñanza. Formó generaciones de estudiantes, impulsó la creación de preparatorias vinculadas a la Universidad Michoacana y acompañó, con discreción y compromiso, causas altruistas en favor de mujeres en situación de vulnerabilidad. Su carácter era firme, exigente y disciplinado, pero siempre guiado por una convicción ética profunda.

Esa convicción se resumía en una frase que definió su forma de entender la vida y el servicio: “Haz todo el bien que puedas, de todas las maneras que puedas, tanto como puedas”. No fue solo un lema, sino una práctica cotidiana que dejó huella en cada espacio que habitó y en cada persona que formó.

A dos años de su fallecimiento, su familia la recuerda con orgullo, mantiene vivo su legado y honra su memoria a través de los valores que ella inculcó: el amor por el conocimiento, el compromiso con la justicia y la responsabilidad social. En ese recuerdo constante, su ejemplo sigue presente y vigente.

Recordar a Naborina Colín Benítez es volver a mirar una vida entregada a la educación, la justicia y la igualdad. Su legado no descansa en el pasado: sigue vivo en la memoria colectiva, en las aulas que ayudó a construir y en el corazón de quienes continúan su camino.

Se ha extinguido una luz, pero permanece la flama que irradia calor que no se extinguirá en nuestros corazones.

Gracias por la sabiduría compartida. La recuerdan siempre con cariño y agradecimiento, Sergio, Rosendo, Alfredo, Thelma, Leticia, Octavio, Elvira Colin Moreno.

Noticias Recientes
spot_img
Noticias Relacionadas