
Escuelas públicas están de puertas cerradas, aunque un porcentaje de estas ya están impartiendo clases a distancia; en planteles privados iniciaron con modelo híbrido
A pesar de que la autoridad educativa marca la fecha de hoy para inicio formal de clases presenciales en lo que es también el inicio del ciclo escolar 2021-2022 para educación básica en Michoacán, con clases presenciales previstas solo para primaria y secundaria, las escuelas amanecieron de puertas cerradas.
Un recorrido hecho por este medio la mañana de este 20 de septiembre por planteles públicos de ese nivel educativo en la capital, arrojó lo que ya se esperaba: que aparte de la determinación de los profesores de las dos alas de la CNTE de no iniciar porque les adeudan las tres últimas quincenas y determinaron además que no se presentarían a sus centros de trabajo, tampoco comenzaron clases virtuales.
Y ya que es voluntario el regreso a clases asistiendo a las aulas, en su gran mayoría los padres de familia habían determinado no enviar a los niños o adolescentes.
En el caso de las escuelas que sí reiniciaron clases y desde temprana hora sus alumnos ya tienen clases desde las 8:00 horas de hoy, es de manera virtual, como los alumnos y profesores de la Escuela Secundaria no.6 «Alfonso García Robles», y la escuela secundaria federal no. 2 «Hermanos Flores Magón» cuya directiva envió este mensaje a los padres de familia de sus alumnos el fin de semana: «Estimados padres familia por este conducto se les solicita crear un correo electrónico para sus hijos, ya que iniciaremos de manera virtual y servirá para anotarse a sus clases. Para lo cual le pedimos que lo generen.»
En el caso de las escuelas privadas, la gran mayoría iniciaron ciclo escolar hoy de manera híbrida, abriendo parcialmente algunos salones.
La determinación de no regresar a clases presenciales no la ha tomado la Secretaría de Educación estatal a pesar de lo dispuesto, sino en cada plantel los propios maestros por las condiciones de falta de mantenimiento e insumos sanitarios, además de los padres de los alumnos en general.
Es así que este lunes, como desde el marzo del 2020, ya no hubo el correr de chicos por las calles, sonrientes y con mochila nueva llena de útiles escolares de estreno y un rico lunch para la hora del recreo, corriendo contentos hacia su escuela para reencontrarse con sus amigos y profesores, ni sonrisas ni gritos ni un «nos vemos a la salida», ni el sonar del timbre o la campana para que los alumnos se formen en el patio para rendir honores a la Bandera. Ni el tráfico y sonadero de claxon de los papas en el afán de llegar a tiempo para que no les cerrasen la puerta a sus hijos. Las puertas ni siquiera se abrieron. Las calles lucieron solitarias.



