
Turismo no se resistió a visitar la zona lacustre del Estado
A pesar de la pandemia del Covid-19 que se está viviendo y los llamados a quedarse en casa Michoacán tuvo una celebración de Noche de Muertos, donde el turismo no se resistió a visitar la zona lacustre del Estado.
Como cada año se llevo a cabo la celebración de Noche de Muertos en el Estado, aunque en esta ocasión los cubrebocas y gel antibacterial estuvieron presentes, como parte de la «Nueva Normalidad», que se está viviendo por el Covid-19, a pesar de los llamados que se hicieron por parte de la autoridad a quedarse en casa, locales y visitantes no se resistieron a salir a visitar los panteones, algunos respetando las medidas sanitarias y otros no les importó romper los protocolos y hasta bandas musicales llevaron a la velada de sus fieles difuntos.
Durante el recorrido que se realizó de medios de comunicación en coordinación con la Secretaría de Turismo Estatal por la zona lacustre, desde las primeras horas y con el avanzar del día, el turismo se hizo presente en Pátzcuaro y la Plaza Vasco de Quiroga fue e principal atractivo, que tuvo filtros sanitarios para acceder, existía personal de protección civil y de seguridad pública haciendo los llamados constantes a la población para que se acataran las medidas sanitarias.
Así mismo, el primer punto de visita, fue la comunidad de Cuanajo, que con sus tradicionales caballos enrosados que son el medio por el que el alma regresa a llevarse las ofrendas, estuvo tranquilo, los comercios alrededor de la plaza principal estuvieron cerrados, la afluencia fue más de turistas que solo se tomaban fotos en el caballo monumental y pasaban a admirar los altares de algunas casas que permitían a los visitantes ser parte de la velación de sus fieles difuntos.
Así mismo, en Tzurumútaro, el panteón estuvo abierto al público gran parte del día para turistas y locales, pero poco antes de las 8 de la noche, únicamente se dejaba entrar a familiares para que estuvieran un rato con sus familiares, ya que incluso no dejaron pasar a Claudia Chávez López, secretaria de turismo, que quería realizar un recorrido para supervisar la aplicación de medidas; a las afueras del cementerio se tuvo presencia de elementos de Guardia Nacional y se Policía Michoacán.
Mientras tanto en Santa Fe de la Laguna, se pudo apreciar mucho movimiento de personas, más de locales quienes en su mayoría no portaban cubrebocas, además de muchos niños que pedían su «calaverita» a todo el que caminaba por la plaza; en los alrededores de la plaza principal y en las calles alrededor estaban colocados puestos de venta de artesanías y alimentos, y se continuó con la tradición de llevar ofrendas a las casas que colocaron arcos de flores en sus entradas.
El recorrido culminó en el municipio de Tzintzuntzan, donde hubo presencia de mucha gente, las bandas musicales al interior de los panteones se hicieron sonar, locales y turistas continuaron con la tradición, pese al amago de la autoridad municipal que ante el descontrol anunció que estaba valorando el cerrar los panteones y que cerca de la media noche realizó acciones de sanitización en las cercanías de los panteones para mitigar los contagios de Covid-19.
Con lo cual el estado vivió una de sus grandes pruebas en plena pandemia, al realizar la celebración de Noche de Muertos, donde ni con restricciones y cierres de panteones se dejó de recibir turismo, que pudo vivir de una manera distinta la mística y tradicional celebración para recordar a los que se adelantaron en el camino.



