Permanecerán abiertos hasta las 19 horas de lunes a sábado con solo 25% de asistentes; en domingos, las misas serán a puerta cerrada
Por disposición de la Arquidiócesis de Morelia todos los templos serán cerrados a las 7:00 de la noche de Lunes a Sábado, según fue dado a conocer este Jueves, sumándose a las disposiciones de contención de contagios para evitar conglomeraciones de fieles, y en concordancia con las nuevas medidas ante el riesgo de entrar Michoacán al semáforo rojo por la laza de contagios de COVID-19.
En tanto los Domingos habrá cierre total de todos los templos y la celebración de las misas será a puerta cerrada permitiendo solo el ingreso del 25 por ciento máximo de afluencia de fieles, así como se ha pedido a los párrocos y sacerdotes que todas las celebraciones eucarísticas de esos días ocurran antes de las 19:00 horas.
Se ha dispuesto que estas sean transmitidas para que los fieles puedan asistir desde casa. Así como quedan suspendidas todas las celebraciones de culto público como fiestas patronales que serán solo en privado y solo mediante celebración de misas, sin verbenas ni concentraciones de gente.
Cuando no haya servicios ni ceremonias religiosas los templos podrán permanecer abiertos para quien quiera acudir a rezar, pero manteniendo el 25 por ciento máximo de asistentes permitido hasta antes del cierre del templo.
Todas las parroquias de esta demarcación eclesial deberán adoptar a partir de hoy estas nuevas medidas dentro de esta contingencia sanitaria adoptadas por el Arzobispado moreliano, en lo que es esta nueva modalidad que implica acciones más restrictivas de movilidad para evitar más contagios y muertes por el letal virus.
OBISPO AUXILIAR DA POSITIVO EN COVID-19
Por otro lado este mismo Jueves, la oficina del Arzobispo Carlos Garfias Merlos dio a conocer que el obispo auxiliar de la Arquidiócesis, Monseñor Carlos Suarez Cazares ha sido declarado positivo en COVID-19, por lo que pidió que todo el Presbiterio, obispos auxiliares y toda la iglesia de esta Arquidiócesis oren por su pronta recuperación y el fortalecimiento de su cuerpo y espíritu en estos momentos.
El obispo fue sometido a la prueba de detección del virus y a varios estudios médicos. Hasta el momento sus signos vitales son estables por lo que le será brindada la atención y se dará seguimiento.
«Roguemos a Dios para que le conceda fortaleza así como su pronta recuperación», para que pueda reintegrarse pronto a su ministerio, pidió el jefe pastoral.



