Ello para poder hacer la búsqueda para encontrar la verdad histórica y que no queden impunes los casos, ni en el olvido las víctimas
Personas que buscan a desaparecidos exigieron apertura de expedientes de casos en todo el país para encontrar a quienes han sido víctimas de desaparición forzada de parte de autoridades federales, por lo que reclamaron que la Secretaria de la Defensa Nacional abra archivos y les permita hacer la búsqueda para encontrar la verdad histórica, así como que Gobierno Federal instale una Comisión de la Verdad y la Justicia, y no queden en el olvido.
En rueda de prensa hoy desde la Plaza Melchor Ocampo, representantes del Consejo Supremo Indígena, cuya bandera colocaron en el asta del lugar, y junto al Comité de Familiares de Personas Detenidas Desaparecidas en México «Alzando Voces», demandaron que gobierno les atienda y esclarezca los casos, pues es incontable el número de desaparecidos políticos.
Ello a más de 47 años de la desaparición de decenas de personas, entre ellos integrantes de la familia Guzmán Cruz de las comunidades indígenas, exigieron respuesta a todos los casos, pero en particular Abdayan Guzmán Cruz, familiar de cinco desaparecidos forzados sentenció que no permitirán que estos casos sigan impunes y harán que sean esclarecidos para que los responsables paguen con cárcel.
Ellos son originarios de la comunidad de Tarejero y eran luchadores sociales que se opusieron al gobierno en rechazo de la pobreza, represión y desigualdad por lo que fueron detenidos y de su paradero no se ha sabido por años, denunció ante los reporteros. Se trata de Amafer Guzmán, Venustiano Guzmán, Solón Guzmán, Armando Guzmán y Jesús Guzmán Jiménez, así como de Rafael Chávez.
Dora Jaimes, del Comité de Familiares de Personas Detenidas Desaparecidas en México «Alzando Voces», dijo al respecto por su parte que este es el primer referente histórico de desapariciones forzadas en Michoacán, y por ello respaldan esta lucha y la exigencia de solución para las víctimas y castigo a responsables que, acusaron, fue el Ejercito Mexicano y la entonces existente Dirección Federal de Seguridad que les detuvieron, torturaron y desaparecieron entre 1974 y 1976.



