Para mejorar la experiencia de quienes visitan Michoacán, pero, sobre todo, fortalecer el turismo comunitario
Con una inversión histórica de 300 millones de pesos, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (FONATUR) ejecutará este año una serie de obras de infraestructura turística en Michoacán, enfocadas en preservar las tradiciones de la Noche de Muertos en la isla de Janitzio, mejorar la movilidad en las islas del Lago de Pátzcuaro y fortalecer el turismo comunitario en San Juan Nuevo Parangaricutiro.
El director general de FONATUR, Sebastián Ramírez, detalló que uno de los proyectos más relevantes se desarrollará en la isla de Janitzio, donde se reforzará el muro ubicado sobre el panteón, debido al riesgo de colapso que presenta actualmente, además de colocar una “pasarela” lateral en el panteón para evitar que la fluencia de turismo en fechas como noche de muertos afecte a los locales en la realización de sus actividades.
De tal forma, la infraestructura permitirá que los visitantes recorran el lugar sin ingresar al camposanto mientras las familias realizan los rituales tradicionales en honor a sus difuntos, conciliando así la preservación de la tradición con la creciente afluencia turística.
Como parte de las acciones en la región lacustre también serán rehabilitados los muelles de Janitzio, Tecuena, Yunuén y La Pacanda, mejorando tanto la recepción de visitantes como la movilidad cotidiana entre las islas.
Adicionalmente, Pátzcuaro contará con la primera red de señalética turística inteligente del país, un sistema digital similar al utilizado en diversas ciudades europeas, complementado con nueva señalización carretera para facilitar el acceso a los principales destinos turísticos de la región.
En la zona de San Juan Nuevo Parangaricutiro, FONATUR ejecutará un proyecto integral para dignificar el acceso a las ruinas del antiguo templo sepultado por la erupción del volcán Paricutín.
Las obras contemplan la construcción de una pasarela elevada que permitirá recorrer el sitio con mayor seguridad y accesibilidad, además de reducir el desgaste del entorno natural, de tal forma, el proyecto también incluye la remodelación de la capilla donde se realizan las procesiones religiosas, la instalación de miradores, un jardín botánico, un pabellón de acceso, un foro abierto y nuevas cocinas de humo para fortalecer la oferta gastronómica de las cocineras tradicionales.
Sebastián Ramírez destacó que el objetivo de estas intervenciones es mejorar la experiencia de quienes visitan Michoacán, pero, sobre todo, fortalecer el turismo comunitario para que sean las propias comunidades indígenas quienes ofrezcan los servicios turísticos y se beneficien directamente de la actividad económica.


