“Ya basta de tanta sangre derramada en Michoacán”, fue uno de los llamados de la presidenta municipal de Uruapan, Grecia Quiroz García, al recordar el asesinato de su esposo, Carlos Manzo Rodríguez, ocurrido hace un año
En una publicación difundida este sábado en sus redes sociales, la alcaldesa convocó a la ciudadanía a salir y levantar la voz por el homicidio del exedil y por todas las víctimas de la violencia.
Quiroz García sostuvo que no se debe normalizar la inseguridad ni aceptar que sigan siendo asesinados alcaldes por intentar cambiar las cosas.
También señaló que las familias no pueden continuar viviendo con miedo ni enfrentando la desaparición de sus hijos.
La presidenta municipal acompañó su mensaje con la última fotografía de Carlos Manzo, líder del Movimiento del Sombrero, junto a su hijo Plutarco.
En el texto recordó el 1 de noviembre de 2025 como la fecha en que, afirmó, su esposo quedó inscrito en la historia de México.
“Este primero de noviembre de 2025 quedaste en la historia de México, Carlos Manzo. Fuiste un hombre valiente, fuerte, entregado a tu gente. Fuiste el mejor presidente que Uruapan haya tenido y estoy segura de que ibas a ser el mejor presidente de México”, publicó.
La alcaldesa describió este periodo como el primer año más triste de su vida.
También expresó que continuará de pie y honrando la memoria de quien fuera su esposo.
“Te seguiré honrando, Carlos Manzo, y seguiré de pie como muchas veces vi que tú lo hacías en medio de la adversidad. Solo te pido que nos cuides desde donde estés”, señaló.
En otro fragmento de su mensaje, lo llamó el amor de su vida y manifestó que confía en que volverán a encontrarse algún día, para permanecer juntos para siempre.
La parte más personal de su publicación estuvo dedicada a la ausencia de Manzo en el hogar.
Recordó las conversaciones, los abrazos, los besos y su voz, así como los momentos en que caminaba por el centro de Uruapan acompañado de sus hijos.
“Un año donde tu ausencia en casa se siente todos los días, en donde todos los días sigo esperando que entres por esa puerta como lo hacías, gritando por toda la casa para que los niños te escucharan. Un año donde sigue habiendo una silla vacía a la hora de comer, un año en donde todos los recuerdos irrumpen en todos lados porque todo me recuerda a ti. Extraño nuestras pláticas, extraño tus abrazos, tus besos, tu voz, extraño verte caminar por el centro con nuestros hijos. Puedo decir que es lo más doloroso que he tenido que enfrentar en toda mi vida”, expresó.


