La sentencia condenatoria contra un agresor sexual y la aplicación de un aborto en una niña de tan solo 13 años de edad, que fue violada
Tras un año de lucha, la asociación civil “Humanas Sin Violencia”, celebró la sentencia condenatoria contra un agresor sexual y la aplicación de un aborto en una niña de tan solo 13 años de edad, que fue violada.
La presidenta de la citada asociación, Circe López Ríofrio, precisó que, en este caso, tuvieron un arduo trabajo para la defensa de los derechos humanos de la menor de edad, que sufrió de violación y en conjunto con la Fiscalía General del Estado (FGE), a través de su área de Violencia Familiar a cargo de Araceli Palomares Miranda, el director de litigación, Jesús Alfonso Guerra Cruz y la Ministerio Público, Rubí Linares Vázquez, lograron avances significativos.
Sin embargo, la defensora de los derechos de las mujeres en Michoacán, lamentó que el Congreso del Estado haya omitido legislar en la materia, para que todas las mujeres, puedan decidir libremente sobre su cuerpo y garantizó que desde Humanas sin Violencia continuarán en la lucha para lograr una legislación adecuada para las mujeres.
“Hemos logrado demostrar al Congreso y a las autoridades que se oponen al ejercicio de los derechos humanos de las mujeres, principalmente el derecho a decidir que hay vías en las cuales hemos avanzado y las vías están ahí muy claras, agradecemos que en un trabajo conjunto que realizamos pues hayamos tenido el beneficio para la víctima, esta sentencia condenatoria y seguiremos trabajando para lograr la absoluta despenalización del aborto y la despenalización del delito y derogación del delito”, manifestó.
López Ríofrio, informó que el abortó para la víctima de 13 años, se logró gracias al apoyo de la Fundación Marie Stopes, quien realizó el procedimiento sin costo, debido a que es tan solo una niña sin recurso económico alguno.
Conforme al Código Nacional de Procedimientos Penales, los óbitos y restos del producto de la violación sirvieron para que FGE, realizará los estudios correspondientes y constituyera como una prueba irrefutable de la agresión sexual hacia la víctima.
Por lo que, a través de un juicio abreviado, conforme al acuerdo de las dos partes, se logró una sentencia condenatoria de 16 años 7 meses y 10 días, una reparación del daño con un monto de 19 mil 205 pesos y una multa por la cantidad de 16 mil pesos.



