Tomar en cuenta diferentes posturas «y dejar que el otro que quiera fumársela, se la fume, pero que nos respete a los que no queremos hacerlo», pronunció Monseñor Carlos Garfias
Escuchar las diferentes posturas «y dejar que el otro que quiera fumarse la marihuana se la fume, pero que nos respete a los que no queremos hacerlo», pronuncio Monseñor Carlos Garfias Merlos, al definir su postura sobre la reciente aprobación del uso legal de la yerba. Tema que calificó de controvertido pero que no debe enfrentar a quienes piensan diferente, sino que debe prevalecer el respeto de quienes están en contra y quienes están en favor pero sin afectar a terceros.
El Arzobispo de la Arquidiócesis de Morelia, consultado sobre el tema, sostuvo la importancia de diferenciar el uso lúdico del uso medicinal de la marihuana, ya que este último es necesario y en pequeñas y controladas cantidades, pero el uso lúdico permitido podría salir de control y representar por ello un riesgo mayor.
Hizo votos en breve alusión al tema, para que los legisladores federales de Congreso de la Unión consulten bien el tema y todas sus consecuencias para que definan bien los términos en que va a quedar esta permisión del uso y consumo legal de la marihuana.
De hecho, preciso el jefe pastoral que la reciente concentración de jóvenes fumando sus cigarros de yerba, es un reflejo del diferente pensar que existe. Y si bien no lo condenó, tampoco lo aprobó, pero señaló al respecto que es necesario respetar las posturas diferentes y cada quien tomes sus medidas personales pero quien la fume respete a los demás.
«Tienen que plantear poder aprender a escuchar las diferentes posturas», fue breve Monseñor Garfias Merlos.



