En un acto simbólico que combinó duelo, memoria y exigencia social
El dolor avanzó en silencio por las calles de Morelia.
Vestidos de blanco y sosteniendo rosas del mismo color, cerca de un centenar de personas, entre ellas integrantes de la comunidad sorda, marcharon para exigir justicia por el asesinato de la familia Mujica Hernández.
Al llegar al Palacio de Gobierno, las y los manifestantes depositaron rosas blancas en la entrada principal y permanecieron reunidos durante varios minutos, en un acto simbólico que combinó duelo, memoria y exigencia social.
El contingente fue encabezado por el exdiputado de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Víctor Zurita, primer legislador sordomudo en la historia del país, junto con la excongresista del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Julieta Gallardo, quienes acompañaron una movilización marcada por la tristeza colectiva.
La concentración inició a las 10:00 de la mañana en Las Tarascas, desde donde comenzó el recorrido rumbo a la sede del Poder Ejecutivo estatal, sin consignas, sin gritos, pero con rostros que reflejaban indignación y dolor.
Durante la marcha se recordó a Víctor Manuel Mujica, a su esposa Anayeli Hernández y a su hija Megan, de 12 años de edad.
La familia fue reportada como desaparecida el 14 de diciembre, luego de haber sido vista por última vez en la colonia Exhacienda La Huerta, en Morelia.
Tres días después de la denuncia, las autoridades localizaron los cuerpos con impactos de bala e incinerados, confirmando un crimen que conmocionó a la sociedad.
Este sábado, la Fiscalía General del Estado (FGE) dio a conocer la detención, en el Estado de Morelos, de Alfredo M., primo de una de las víctimas, señalado como el autor del asesinato de la familia completa.
Este domingo, a las 10:00 de la mañana, se celebró la primera audiencia en contra del imputado, quien permanece recluido en el Centro de Readaptación Social (Cereso) David Franco Rodríguez, conocido como Mil Cumbres.



