En Pichátaro, municipio de Tingambato, lo que inició como una celebración religiosa para honrar al santo patrono, se transformó en la fiesta más importante del pueblo: la Feria del Mueble Rústico y Textil Bordado, que este año llega a su 23ª edición.
En rueda de prensa celebrada en la Secretaría de Turismo del Estado, se dio a conocer que las actividades tradicionales inician el 4 de agosto, los eventos centrales con la Feria y el Concurso Artesanal son el 5 al 6 de agosto, con la exhibición de lo más excelso de las artesanías locales, en el marco de la fiesta en honor a La Preciosa Sangre.
Este año esperan una afluencia de 2 mil 500 visitantes, con una derrama de 2 millones de pesos, y para dar idea del impacto que tiene este evento en la comunidad, el comité organizador estimó que los beneficios llegan de manera directa al 30% de la población y de manera indirecta a la totalidad de sus habitantes.
El encuentro con medios, estuvo encabezado por el director de Desarrollo Turístico, Alejandro Hernández Torres; el director del Instituto del Artesano Michoacano, Cástor Estrada Robles; el coordinador del Concejo Comunal, Rodolfo González Rafael; el Consejero, Omar Daniel Valdez Abad y los presidentes de los gremios artesanales, Guadalupe Matías Máximo y Juvenal Gómez Matías.
En Pichátaro llaman a este evento “la fiesta del 6 de agosto”, que comprende actividades religiosas, venta de gastronomía tradicional y Concurso de talla de madera, mueble y textil de algodón bordado, que este año cumple 31 ediciones, a la par de la exposición y venta de los más exquisitos ejemplos de la producción artesanal.
Para complementar la experiencia, los viajeros pueden conocer el Templo de San Francisco de Asís, un espacio arquitectónico de los más antiguos que tiene Michoacán. Se dice que fue construido en el siglo XVI. No debe faltar tampoco la visita al sitio arqueológico de Tinganio, perteneciente al mismo municipio de Tingambato.
Tlahualiles de Sahuayo se alistan para salir a la fiesta
Con mascarones que llegan a pesar hasta 20 kilos, más de tres mil “Tlahualiles” alistan sus trajes para salir a las calles de Sahuayo en las fiestas patronales de Santiago Apóstol.
En conferencia de prensa encabezada por el secretario de Turismo del Estado, Roberto Monroy García, y el presidente municipal de Sahuayo, Manuel Gálvez Sánchez, comentaron que la fiesta se realizará del 16 de julio al 4 de agosto.
Monroy García destacó que la salida de los Tlahualiles demuestra la vigencia de las tradiciones a partir de la herencia cultural religiosa, le da identidad al municipio y constituye un gran atractivo turístico, por lo que, de acuerdo con el alcalde, esperan el arribo de más de 15 mil personas, ingresos superiores a 20 millones de pesos y beneficios directos e indirectos para más de 5 mil negocios formales.
Por su parte, el director de Turismo del Ayuntamiento, Christian Fabian Ochoa Arceo, dijo que esta fiesta es una de las más grandes del occidente michoacano y ciertamente la más importante de Sahuayo. A decir de los organizadores, es una manifestación cultural-religiosa, implantada en Sahuayo por sacerdotes franciscanos durante la segunda mitad del siglo XVI.
Comprende una peregrinación con la imagen de Santiago Apóstol acompañado de los simbólicos “Tlahualiles”, nombre náhuatl que significa “guerrero ataviado, engalanado o decorado”.
Danzan aproximadamente 12 horas escenificando un combate bélico-religioso. Los Tlahualiles pelean con macana y espada contra “La mulita”, personificación de Santiago Apóstol: una lucha entre el bien y el mal, entre lo pagano y lo católico. Otro dato interesante es que si bien salen 3 mil tlahualiles, participa solo una persona representando a “La mulita”.
La máscara del danzante puede llegar a los 2 metros de altura y 20 kilos de peso. Es de papel maché adornado con plumas. Tiene un rostro con características náhuatl, y una cabeza de animal. También incluyen imágenes religiosas y el nombre del grupo. Su altura cambia según la estatura y edad de los participantes. Las más decoradas pueden costar hasta $80 mil pesos.
Otro elemento del traje es un saco que generalmente llega debajo de las rodillas, decorado con cientos de carrutos colgantes de metal, hechos a mano. El total del peso que carga un Tlahualil adulto es de aproximadamente 35 kg.
Actualmente hay más de 120 grupos de Tlahualiles con más de 3,000 guerreros.


