Ante el incremento de contagios y muertes, pidió a los michoacanos hacerse responsables de su salud y adelantó que desde su gobierno seguirá «apretando la estrategia» sanitaria
En tragedia familiar puede terminar esta temporada si la gente sigue reuniéndose y celebrando de manera irresponsable y sin guardar la más mínima medida sanitaria. La pandemia del COVID-19 registra alarmante aumento de casos de contagio y muertes, índice que se ha recrudecido en lo que va de este mes, por lo cual el gobernador Silvano Aureoles Conejo convocó de nueva cuenta a los michoacanos a ser responsables y a «que nos cuidemos, cuidémonos mucho y evitemos que nos maten las ganas de salir».
Fue claro Aureoles Conejo: «no queremos que nadie nos falte el año que entra», para después reflexionar que ninguna crisis es eterna «pero esta crisis por COVID-19 aún no termina, por eso no podemos relajarnos, no podemos bajar la guardia, y no podemos distraernos en estos días de fin de año», por ello dio la alerta de que «si hay riesgo, evita reunirte para evitar que el gozo de una celebración termina en una tragedia el día después».
Adelantó que seguirá desde su gobierno «apretando la estrategia» sanitaria buscando que se cumplan y se respeten las medidas sanitarias para que la epidemia no se salga de control, para lo cual pidió que todos asuman la responsabilidad que les corresponde, como sí lo han estado haciendo la mayoría de los michoacanos.
En un mensaje emitido en vivo desde sus plataformas oficiales este Sábado hace unos minutos, el gobernante michoacano insistió en que como máxima autoridad del estado «es mi obligación y mi responsabilidad ser muy claro con todos ustedes y sus familias», enfatizó, ya que «una fiesta o una reunión cualquiera puede significar una irresponsabilidad porque eso puede terminar en una tragedia familiar o en una tragedia comunitaria».
Alertó que la pandemia está en uno de sus peores momentos en México, pues hay escenarios como la CDMX y el Estado de México que han regresado al rojo en la alerta sanitaria, lo que les obligó ya desde ayer a volver a restringir apertura y a un resguardo más severo. Eso «debe preocuparnos» y alertarnos «y debe de llamarnos a que asumamos plenamente nuestra responsabilidad», pues además de que son lugares con los que colinda Michoacán, la vacuna no está aún definida bien.
En Michoacán, asumió, se deben reforzar las medidas de prevención en nuestras casas y en nuestro actuar de día a día: no se quiere que los contagios del COVID-19 aumenten y no se pude permitir que la situación se salga de control, por ello pidió de nuevo a sus gobernados que «nos pongamos la camiseta de la responsabilidad» evitando actividades que pongan en riesgo el aumento de los contagios y el muertes por el letal virus e insistió en no acudir a reuniones de cualquier tipo que pongan en riesgo la salud de los más vulnerables, sobre todo.
Aureoles Conejo convocó, así las cosas, a todos «a ponernos las pilas» y ser enfáticos como responsables también para evitar que se saturen aquí los hospitales por rebrotes.
Las fiestas decembrinas representan ahora un alto riesgo para como está la situación y no hay otra manera como la de evitarlas y resguardarse, que es como se puede evitar más contagios y muertes por la enfermedad. El virus ha causado dolor y muerte, las fiestas, todas, pueden esperar, las de Navidad, fin de año como bautizos, bodas, XV Anos, etcétera, reclamo, y la forma de celebrar y festejar es cuidando la salud.
Retomó las palabras de la titular de Salud estatal, Diana Carpio Ríos, que esta semana alertó claramente que estamos viviendo cuatro semanas del mayor riesgo que nos podamos imaginar por todo este mes, «pro si no nos cuidamos cada semana habrá un número importante de nuevos contagios», y eso va a significar un severo rebrote con el peor escenario: saturación de hospitales.



