Tras el nombramiento que ha hecho el Papa Francisco de designar a Monseñor Víctor Alejandro Aguilar Ledesma, como Obispo Electo de la Diócesis de Celaya, Guanajuato
Con mucha fe y esperanza la Arquidiócesis de Morelia se alegra con el nombramiento que ha hecho el día de hoy 12 de junio, el Papa Francisco de designar a Monseñor Víctor Alejandro Aguilar Ledesma, como Obispo Electo de la Diócesis de Celaya, Guanajuato.
Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma, nació el 05 de abril de 1965, en San Guillermo, municipio de Valle de Santiago, Guanajuato. Hijo de Víctor Manuel Aguilar Cendejas y Ma. Abigail Ledesma Guevara (Estudió en el Seminario Diocesano de Morelia de 1977 a 1989; y recibió el diaconado el 14 de mayo de 1989 de manos del Señor Arzobispo Don Estanislao Alcaraz Figueroa. Fue ordenado Sacerdote el 10 de diciembre de 1989 en la Iglesia Catedral de Morelia por imposición de manos del Excmo. Sr. Arz. Don Estanislao Alcaraz Figueroa. Fue nombrado por el Santo Padre Francisco, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Morelia, el 1 de diciembre de 2015, asignándole la Sede Titular de Castulo y ordenado Obispo el 25 de febrero de 2016. Ha desempeñado su labor Episcopal como Responsable de la Dimensión de Laicos de la Conferencia del Episcopado Mexicano, para el Trienio 2018 2021.
Agradecemos a Mons. Aguilar Ledesma su labor Episcopal en la Arquidiócesis de Morelia y nos unimos en oración por su nueva encomienda como V Obispo de la Diócesis de Celaya. Que Nuestra Señora de la Salud, Patrona de la Arquidiócesis de Morelia, siga bendiciendo su ministerio Episcopal.
EN TIEMPO AÚN DE PANDEMIA, DOS REFUGIOS DE FE Y PAZ
Con alegría y fe, ayer viernes 11 y hoy sábado 12 del presente, celebramos al Corazón de Jesús y al Corazón Inmaculado de María, respectivamente: dos refugios de fe y paz en este tiempo aún de pandemia que estamos viviendo. El Sagrado Corazón de Jesús nos recuerda el núcleo central de nuestra fe. La Iglesia de Morelia dedica todo el mes de junio al Sagrado Corazón de Jesús, con la finalidad de que lo veneremos, lo honremos y sobre todo, lo imitemos. El amor y devoción al Corazón de Jesús es una vivencia profundamente arraigada en nuestro pueblo cristiano. En el lenguaje bíblico, el «corazón» indica el centro de la persona, la sede de sus sentimientos y de sus intenciones. En el corazón del Redentor adoramos al amor de Dios por la humanidad, su voluntad de salvación universal, su infinita misericordia.
El culto al Sagrado Corazón de Cristo significa, adorar al Corazón que, después de habernos amado hasta el final, fue traspasado por una lanza y desde lo alto de la Cruz derramó sangre y agua, manantial inagotable de vida nueva. El corazón que más se asemeja al de Cristo es, sin duda, el Corazón Inmaculado de María, su Madre, y precisamente por este motivo la liturgia la presenta a nuestra veneración. En estos momentos aún de pandemia por el Covid-19, encomendemos al Corazón Inmaculado de María y al de su Hijo Jesús, a nuestro mundo que experimenta momentos difíciles por la contingencia sanitaria, que todos experimentemos su riqueza espiritual. Los invito a todos a renovar con fervor la profunda devoción al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de su Madre, que el amor y la paz que emanan de ellos llenen de esperanza nuestra sociedad.
DÍA MUNDIAL DEL DONANTE DE SANGRE 2021
El próximo 14 de junio se lleva a cabo el Día Mundial del Donante de Sangre, el lema de este año 2021 es: « Dona sangre para que el mundo siga latiendo ». Esta jornada del donante de sangre es un llamamiento a la acción para que los gobiernos, las autoridades nacionales de salud y los servicios nacionales de transfusión de sangre proporcionen recursos adecuados y establezcan sistemas e infraestructuras para: aumentar la recolección de sangre de donantes no remunerados, proporcionar atención de calidad a los donantes, promover y aplicar un uso clínico adecuado de la sangre e implantar sistemas de supervisión y vigilancia de la cadena completa de transfusión sanguínea.
Mucha gente no está enterada de lo importante que es donar sangre segura para dar vida o prolongar la vida de otras personas. Tristemente no hay una cultura de la donación a pesar que diversas instituciones han colaborado para incrementar el n ú mero de donantes, sin embargo todavía existe un n ú mero in suficiente de personas que donan su sangre comparado con la gran demanda.
La doctrina de la Iglesia Católica respalda y estimula la generosidad de los donantes dentro de un contexto apropiado. El Papa San Juan Pablo II calificó la donación como “un auténtico acto de amor”, puso de relieve que el cuerpo humano no puede ser considerado únicamente como un complejo de tejidos, órganos y funciones, sino que es parte constitutiva de la persona. Es aceptable la donación pero no el comercio: “toda tendencia a comercializar, resulta moralmente inaceptable, porque a través de la utilización del cuerpo como se viola la misma dignidad de la persona”.
Para la donación segura de sangre es importante que la persona que dona sea adecuadamente informada, de modo que decida libremente. ¿Qué significa para un cristiano donar sangre? Significa cumplir, un gesto de altísimo amor hacia quien tiene necesidad, hacia un hermano en dificultad. Es un acto gratuito de afecto, de disponibilidad, que cada persona de buena voluntad puede realizar en cualquier momento y por cualquier hermano. Significa salvar vidas con la generosidad humana y cristiana como gente de buen corazón que está dispuesta a donar su sangre para salvar las vidas de los enfermos que los necesitan o pueden necesitarlos en cualquier circunstancia.
La Arquidiócesis de Morelia, a través de la Pastoral de la Salud, con la campaña « Dona sangre para que el mundo siga latiendo » y en colaboración con la Secretaria de Salud del Estado, está apoyando esta jornada de donación, especialmente para favorecer a las personas de escasos recursos en temas oncológicos y maternales. Quien guste más información sobre el tema visite la página de la Pastoral de la Salud de la Arquidiócesis de Morelia, allí se han publicado los requisitos para ser donante y/o se pueden comunicar al tel. 443 324 3919 ext. 118 o al Hospital de Nuestra Señora de la Salud, 443 312 9847.



