En su carta pastoral tras su renovación de votos sacerdotales, dijo que es un tiempo y espacio fundamental «para el fortalecimiento de nuestra vocación sacerdotal»
Esta pandemia del COVID-19 «es un desafío» que ofrece tiempo y espacio fundamental para el fortalecimiento de nuestra vocación sacerdotal: «el sacerdote en estos momentos, convencido de su llamado será capaz de nutrir la esperanza, de contener las angustias y de reducir los miedos», afirmo el Arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos en en carta dirigida a sus hermanos obispos, sacerdotes, y diáconos.
En el mensaje les invito a que, una vez renovados sus votos ante Dios y su ministerio sacerdotal, lo hagan también desde el cuidado personal de su salud en el actual escenario, no solo física sino también espiritual.
Ello «para que seamos testigos vivos de la esperanza que nos anima en medio de la incertidumbre y del dolor que ha significado este año» de contingencia sanitaria, crisis y resguardo.
Desde su casa arzobispal, Monseñor Garfías Merlos les convocó: «seamos el ungüento de Dios para nosotros mismos y que está en el corazón abatido de su pueblo», ya reanimar la fe en la gente desde el compromiso pastoral de su ministerio «al estilo del Venerable Tata Vasco de Quiroga», que supo restaurar las comunidades en su momento.
En este contexto de renovación sacerdotal ya hecha por todos los ministros de culto de la Iglesia Católica el pasado Miércoles Santo durante la Misa Crismal, también les invito a acompañarle a su jubileo episcopal de 25 anos del inicio de su ministerio, que el jefe pastoral cumple el 22 de Julio próximo.



