Argumenta que presuntos ganadores de la pasada elección no tienen autoridad moral
Por “congruencia y dignidad” Alfredo Ramírez Bedolla debe de renunciar al gobierno del Estado, afirmó el actual mandatario michoacano, Silvano Aureoles Conejo, al asegurar que la democracia en México “está amenazada de muerte” por la participación de la delincuencia organizada en las pasadas elecciones.
Frente a la cúpula perredista en la Primera Plenaria de Autoridades Electas, el gobernador purépecha lanzó un llamado a los simpatizantes perredistas para que no claudiquen, independientemente de que el resolutivo de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ratifique el triunfo de Ramírez Bedolla.
“Sí se confirma lo que dice el órgano electoral, tendremos un gobierno carente de legitimidad y con una debilidad que no garantiza la gobernabilidad del Estado, si hubiera un poco de congruencia y dignidad, esos presuntos ganadores, bajo esas circunstancias, deberían de renunciar a su pretensión porque no tienen autoridad moral, porque fueron impuestos por los poderes fácticos”, acusó.
Aureoles Conejo aseguró que la democracia en México está “amenazada de muerte”, debido a que no se respeto el derecho a votar y ser votado y grupos fácticos impusieron al próximo gobernador.
“Me atrevo a decir que está en riesgo nuestra democracia está amenazada de muerte, sino tomamos acciones y no paramos esta dinámica, estamos condenados a ser rehenes de los poderes fácticos, por eso no vamos a bajar la guardia en esta cruzada que emprendí por legalidad, la libertad y la paz”, manifestó.
El mandatario michoacano, llamó a la tribu aurinegra a no dejarse llevar por el canto de las sirenas y adherirse a la oposición e invitó al líder nacional del PRD, Jesús Zambrano Grijalva a incrementar el trabajo de convencimiento para sumar a los legisladores federales de Movimiento Ciudadano (MC), para conformar un bloque que detenga “las ocurrencias” del presidente de la República”, Andrés Manuel López Obrador.
Llamó a los próximos congresistas federales a reorientar el presupuesto en políticas públicas para el desarrollo económico de la nación y se evite que los recursos públicos sean destinados a la atención de “caprichos y antojos” del jefe del ejecutivo federal.



