Llama al compromiso para ser sembradores de reconciliación y fraternidad
En medio de los momentos de violencia que se vive en algunas regiones del país este domingo, el Episcopado Mexicano busca hacer cercanos a cada familia, parroquia y comunidad, acompañándolos con oración y cercanía fraterna y pide que Santa María de Guadalupe, Madre y Reina de la Paz, “nos cubra con su manto y nos ayude a permanecer firmes en la fe, solidarios entre nosotros y comprometidos en la construcción de la paz”.
A continuación, el comunicado de la Conferencia del Episcopado Mexicano
COMUNICADO AL PUEBLO DE DIOS QUE PEREGRINA EN MÉXICO
“La paz les dejo, mi paz les doy; no se la doy como la da el mundo. No se turbe su corazón ni tenga miedo” (Jn 14,27)
Queridos hermanos y hermanas:
En medio de los momentos de violencia que se viven en diversas regiones de nuestro país, como reacción al operativo contra el líder de un grupo criminal, queremos hacernos cercanos a cada uno de ustedes, a sus familias y comunidades compartiendo su preocupación e invitándolos a la prudencia y oración.
Les exhortamos, con espíritu pastoral y fraterno, a reforzar las medidas de seguridad personal y comunitaria, resguardarse en sus hogares cuando sea necesario y evitar desplazamientos innecesarios, atendiendo siempre las indicaciones de las autoridades civiles.
Como Pueblo de Dios, los invitamos a intensificar la oración por la paz que tanto necesita nuestra nación: en las familias, en las parroquias, en la Eucaristía dominical y en cada comunidad. Que nuestra oración sea súplica confiada a Jesucristo, Señor de la historia y Príncipe de la Paz; pero también compromiso para ser sembradores de reconciliación y fraternidad.
En comunión como Iglesia que sufre, ora y espera, encomendamos a todo nuestro país a la maternal intercesión de la Virgen de Guadalupe, Reina de la Paz, para que nos cubra con su manto, proteja a nuestras familias y nos ayude a construir caminos de justicia, paz y esperanza.
Que el Señor nos fortalezca y nos conceda vivir estos momentos unidos, con prudencia, solidaridad y fe.
+ Ramón Castro Castro
Obispo de Cuernavaca
Presidente



