Está convencido de que integrantes de cárteles están desgastados en la guerra por la disputa de territorios
El sacerdote Gregorio López, activista en la zona de conflicto por el narcotráfico en la región de Tierra Caliente en Michoacán, propuso iniciar y establecer un diálogo con los integrantes del crimen organizado en la entidad para lograr un cese al fuego.
Aseguró que la grave violencia que se vive en los municipios de la Tierra Caliente michoacana ha derivado en un «sicariato» por lo que trabaja en impulsar una estrategia para reunir a todos los grupos criminales y lograr que dejen las armas y así cese el fuego en esa zona.
En entrevista con RESPUESTA RADIO, el sacerdote que participó con los grupos de autodefensa en 2013 en esa misma región de Michoacán, aseguró que los sicarios y los halcones son sometidos por los jefes de los cárteles y se aprovechan de su pobreza y necesidad, por ello es necesario sacarlos de ahí, urgió.
Esto, es al menos lo que los delincuentes le comentan durante sus visitas a las zonas de conflicto.
El sacerdote que fue suspendido por la Iglesia Católica de sus actividades religiosas por involucrarse en temas de seguridad nacional, rechazó no estar del lado de ninguno de los cárteles pero sí convencido de que sus integrantes están desgastados en esta guerra por la disputa de territorios, además de que ya no quieren pertenecer a las filas del crimen.
Es por ello que el padre Goyo trabaja con la sociedad civil y requiere del apoyo del gobierno y del Poder Judicial para trabajar en esta ruta para lograr la paz.
Pidió al presidente Andrés Manuel López Obrador, dejar la violencia pasiva desde los discursos y “las mañaneras” para realmente proponer acciones de empleo y bienestar a los delincuentes y salgan de esa máquina asesina.
El padre Goyo confió en que esto se logre en beneficio de los mexicanos.



