La iniciativa no contempla modificaciones a las atribuciones que tienen los 113 municipios.
El secretario de Gobierno de Michoacán, Raúl Zepeda Villaseñor, enfatizó que la iniciativa de ley para impedir que el Gobierno del Estado adquiera deuda a largo plazo no será aplicable a los ayuntamientos, y rechazó que esta propuesta tenga como objetivo limitar o presionar financieramente a los municipios.
El encargado de la política interna estatal explicó que la reforma está dirigida exclusivamente al manejo financiero del Ejecutivo estatal y no interfiere con las facultades que tienen los gobiernos municipales para tomar decisiones sobre su hacienda pública.
Lo anterior, dijo, surge ante versiones que señalan que la modificación legal buscaría “asfixiar” a los ayuntamientos. Frente a ello, subrayó que la administración estatal mantiene una postura de respeto absoluto a la autonomía municipal y a las determinaciones que cada cabildo adopte respecto a sus finanzas y esquemas de financiamiento.
No obstante, puntualizó que toda administración pública, sin importar el nivel de gobierno, debería asumir como prioridad el cumplimiento de sus obligaciones financieras dentro de su propio periodo de gestión, con el objetivo de reducir progresivamente el rezago de deuda pública.
Zepeda Villaseñor sostuvo que la ruta es fortalecer la disciplina presupuestal y la planeación del gasto, a fin de evitar cargas excesivas para administraciones futuras y proteger la estabilidad financiera institucional.



