Para mí, el presidente Donald Trump va directo al infierno; si existiera el infierno.
Trump aseguró al New York Post: “EUA cuenta con un arma secreta de energía pulsada. La usamos en Venezuela para detener a Nicolás Maduro. Los cohetes que tenían los venezolanos no los pudieron encender; casi toda la energía eléctrica en Caracas se apagó; en segundos, los soldados cubanos que cuidaban a Maduro murieron, con fuertes hemorragias.”
A esa arma secreta, Trump agrega sus tácticas personales dirigidas a jefes de estado y a políticos relevantes.
Por ejemplo, a Delcy Rodríguez, actual presidente de Venezuela, le permite decir lo que ella quiera, pero la obliga a hacer sólo lo que Trump ordena; y, así, Donald Trump la califica melosamente: “La presidenta Delcy es una maravillosa mujer, inteligentísima.”
Otro ejemplo, similar al anterior, lo tenemos en su relación con la presidente de México, Claudia Sheinbaum, a quien, también, le admite que exprese lo que desee, pero le impone actuar, sujeta a lo que disponga Trump; y, de ella, vuelve a externar Donald: “México tiene una líder maravillosa e inteligente. ¡Deberían estar muy felices por ello los mexicanos!” Ese “Deberían”, tiene doble filo, significa que no están felices los mexicanos, pero deberían estarlo.
Y ocultado para Sheinbaum ese doble filo, ese piropo del diablillo Trump tocó las fibras más femeninas de la primera presidente mexicana; y ella se ruborizó al comentar: “A alguien no le va gustar esto”, señaló la presidente, refiriéndose, desde luego, a la oposición del país, ya que también, insuflada, agregó: “Tuve el gusto de saludar a su esposa Melania, a quien conocí en mi reciente visita a Washington”.
Esas habilidades trumpeanas, enriquecen a esa arma secreta de EU para derrocar gobiernos.
Puesto que la Delcy venezolana y la Delcy mexicana, con el demonio de Trump, no tienen asegurado su destino, ya que la ambición personalísima de Donald no tiene llenadera, y sus tácticas mañosas carecen totalmente de ética.
Empero, hasta los más poderosos de la Tierra tienen sus límites, fuera o dentro de sus países respectivos.
Y… ¿qué van a hacer con sus armas secretas los poderosos?
¿Las usarán para no ser derrocados, en su propia nación, y en contra de sus pueblos?
Varios estados de la Unión Americana están al borde de explotar en contra de Trump y sus medidas nazi-fascistas; es posible que pronto pierda la mayoría en las dos cámaras de su Congreso, o que ya no lo apoye un grupo significado de republicanos.
Como sea, en el sistema de EUA siguen operando los auto-remedios de pesos y contra pesos, para reparar errores económicos, políticos y jurídicos. El federalismo americano se encuentra vigente y con un eficaz porcentaje positivo, sobre todo en sus enmiendas.
En México, lamentablemente, se apelmazó todo el poder en cuatro manos, las dos manos del titiritero López, y en las dos manos de su títere Claudia.
Y ese poder centralizado agravó nuestros males, multiplicando los problemas, y creando nuevas dificultades.
Doy un ejemplo.
Empezaron a darse casos de asesinatos promovidos por grupos organizados en territorio nacional, en campos de fut-bol amateur (Irapuato, Pachuca, y Salamanca), ojalá, se tomen medidas, para que no se repitan ni se acrecienten, ni lleguen a dañar severamente el evento de la Copa Mundial de este popular deporte, el que se desarrollará del 11 de junio al 19 de julio de este año 2026, en sedes de EUA, México, y Canadá.
Porque, a su vez, la violencia en nuestro país no ha parado ni disminuido. El desorden caótico sigue, y Trump está dispuesto a continuar ejerciendo soberanía en México, instalando su orden en nuestro territorio patrio, bajo la cubierta del actual gobierno mexicano, tan inútil como entreguista.
Hace apenas un día que Sheinbaum, desde Tijuana, se acercó a las tierras del amo Trump para decir: “Los puentes siempre serán mejores que los muros”; y la gente con sentido común sabe que esa frase es tan vieja como equívoca.
Nadie construye su casa con puros puentes, y nadie finca su negocio con puros muros.
Siempre, siempre, es necesario meditar, antes de decir, tonterías.
En realidad, la presidente Sheinbaum está muy nerviosa, y sacada de juicio. Vean su rostro descompuesto, y escuchen sus palabras llenas de ira, al regañar a legisladores y funcionarios en San Quintín, Baja California, hace unas horas.
Acaso pensaba en ese líder del senado, llamado Adán, que dejó de estar Augusto, al ser corrido del paraíso, con un destino impreciso, dejando a Eva en el poder formal, y generando en la sociedad figuraciones diversas, de esas que Santa Teresa de Ávila (1515-1582) mencionó: “La imaginación es la loca de la casa”.
¡Esperemos desenlaces¡; y avancemos en concientizar y organizar a todos los mexicanos.






