¿CÓMO LLEGÓ A LA PRESIDENCIA?
“No llegué a la presidencia por imposición. No llegué impuesta por alguien. No me impuso una élite en la presidencia. Me designó el pueblo”; estas aseveraciones las hizo públicas la presidente formal, Claudia Sheinbaum Pardo, en el domingo de ramos del presente año, 2026.
Siempre que se explora en el origen de los sucedidos, se corre el riesgo de suceder en nuevas exploraciones.
¡Y este es el caso!
Recordemos. A menos de 4 años de su triunfo electoral, Andrés Manuel López Obrador, no abre su sucesión, sino que la cierra.
Lo que abre es su imposición para prolongar su mandato; eligiendo a su capricho, inicialmente, a 4 de sus colaboradores, en un orden intencionado: Claudia Sheinbaum Pardo, Marcelo Ebrard Casaubón, Adán Augusto López Hernández y Ricardo Monreal Ávila.
Menos de 2 años después, con la misma ocurrencia obstinada, el presidente López Obrador añadió a ese cuarteto domesticado, a dos lacayos más: Gerardo Fernández Noroña y Manuel Velasco Coello.
A los 6 les impuso un apodo despectivo y paternal: “Mis corcholatas”; y, las inmovilizó con reglas precisas, a conveniencia de su manejo.
Ante el más tenue de los pataleos, la voluntad del amo López se hacía sentir.
Marcelo Ebrard denunció públicamente a Sheinbaum.
Presentó pruebas de gastos publicitarios gravosos, hasta en el extranjero, de acarreos constantes, onerosos, y de contubernio con organizaciones sospechosas y delictivas; pero, nadie le hizo caso.
Por la insistencia de Ebrard, el obradorato le mandó un mensaje a través de Fernández Noroña, quien con precisión afirmó: “Este proceso no admite críticas internas, debemos obediencia y lealtad a quien manda.”
Las corcholatas obedecían, y el presidente ordenaba.
Pronto, el autócrata adiestró, a base de futuros premios normados, a las sumisas corcholatas, cuarta esencia transformadora y democrática de un obradorato que aspira a ser dictadura.
Así, brotó la imposición: Claudia Sheinbaum Pardo será la presidente, Marcelo Ebrard Casaubón será secretario de economía, Adán Augusto López Hernández será senador y coordinador, Ricardo Monreal Ávila será líder en la cámara de diputados, Gerardo Fernández Noroña será senador y por un año presidente de esa cámara, y Manuel Velasco Coello será senador con el liderazgo de su partido.
Tal como lo impuso el presidente Andrés Manuel López Obrador, tal fue el destino manifiesto que ha tenido a México como víctima de tan personalísima bula autocrática presidencial.
Todo eso que he recapitulado, lo vivió y vive, cada mexicano que fue testigo de esa trágica y cómica realidad.
Sólo Claudia Sheinbaum Pardo niega esa verdad; por eso, Claudia, ¡ya claudicó!, al ordenar la desaparición de la verdad. Decide, que la realidad desaparezca, que su imposición como presidente, desaparezca.
De ahí que la Organización de las Naciones Unidas (ONU), junto con el Centro Prodh fundado por los jesuitas, registren las desapariciones forzadas en nuestro país.
¿Cómo llegó a la presidencia de México Claudia Sheinbaum Pardo?
Fue por imposición. Sheinbaum llegó a ese digno cargo, por la imposición indigna del presidente Andrés Manuel López Obrador.
El pueblo en México no vota, los que votamos somos los ciudadanos, y en su oportunidad legal, votaremos en contra de esa pareja malévola Sheinbaum-Obrador.
La inactividad de ese dúo autócrata, al fin de esa semana santa, nos dio un descanso.
El cariño y amor que pregonaron, en el viernes de la pasión, ojalá lo traduzca, esa pareja, en no decir mentiras.
Otra vez, ¿cómo llegó a la presidencia de México Claudia Sheinbaum Pardo? La impuso, como simple corcholata, su ídolo López Obrador.






