DELITOS DE LA PRESIDENTE
La meta más importante para el futuro de nuestro país, actualmente, es lograr, en los mejores términos posibles, la consolidación del Tratado de Libre Comercio entre México, EUA, y Canadá, con rapidez certera.
No hacerlo así, dañará a las tres naciones citadas, de diferentes formas, y de variadas magnitudes.
Sin una economía sana, y en marcha, los mexicanos iríamos rumbo a la pobreza, al vasallaje, a la desigualdad, y a la ignorancia, (más ahora que por el calor y el mundial de futbol, la Secretaría de Educación Pública de Sheinbaum suspenderá el servicio escolar por 90 días).
Voy a decirlo, y a explicarlo, con los propios números del oficialismo, aun a pesar de que están maquillados por el gobierno con criminal dolo.
En estos primeros cuatro meses del año 2026, la inversión privada, y la pública, se contrajeron en un 3.6%. Nuestras exportaciones automotrices cayeron en un 11.3%. En este lapso ya gastó el gobierno 4 billones de pesos, de los 10 billones programados para todo el año. La población mexicana ha envejecido y las pensiones han aumentado a grado de ser, ya, una bomba de tiempo, contra nuestra economía. Las remesas bajaron el 12.8%. Las pérdidas acumuladas de PEMEX suman 1 billón y medio de pesos al cierre de 2025; y, a través de la secretaría del Bienestar, el gobierno ha preparado el gasto de un billón de pesos, en inicio, para que Morena gane, ilegalmente, las elecciones del 2027. Se ha castigado a los ahorradores de 12% que ganaban en enero 2024, ahora les dan el 6.50%. El gasto burocrático es enorme en los 53 consulados de México en EUA, y el costo es para premiar a los compinches cuatroteros.
Además, el gobierno de Sheinbaum-Obrador aplica la política de herir al imperialismo gringo a través de la droga y, este perverso fin político lo encubren, proponiendo al gobierno de EUA que resuelva su problema de enervantes, reduciendo sobre todo el consumo de fentanilo.
Mientras, el gobierno de la 4T obtiene dinero del narco, y lo hace su principal socio electoral, dándole el ejercicio de nuestra soberanía.
Por otra parte, de 1821 a 2018, México sumó una deuda pública interna y externa de poco menos de 10 billones de pesos, y del 2018 al 2026, entre Obrador y Sheinbaum elevaron esa deuda a 25 billones de pesos, cantidad que pronto, con el alto pago de intereses, ocasionará un resquebrajamiento económico de magnitud extrema, y cuando estalle, le echarán la culpa a quien gane la presidencia en el 2030.
Con todo lo malo que padecemos (y que se agranda y se agudiza), requerimos enfocarnos a salvar al T-MEC; con dignidad, pero con inteligencia; con decoro, pero con practicidad eficiente; y con un moderno sentido de soberanía, no de barriada, sino de un mundo globalizado.
El mundialismo que se vive debe fortalecer, enriquecedoramente, a nuestro patriotismo, pero sin chauvinismos dogmáticos, primitivos y absurdos.
Tenemos que vivir en la realidad, más aún si queremos mejorarla, y no simplemente transformarla.
En muchas ocasiones tenemos que decidir entre varias cosas buenas; y esto resulta muy cómodo, lo que nos obliga a inclinarnos hacia lo mejor.
Habrá veces en que nuestras únicas opciones sean malas; y, en estos casos, con toda responsabilidad, debemos escoger lo menos malo, y desechar lo peor; y, aun así, cuidemos la obtención de lo mejor posible.
La presidente de México debe ser la presidente de todos, para que sirva a todos.
Debemos de saber organizar armónicamente el Ius Soli y el Ius Gentium, en nuestro sistema jurídico, para beneficio de todos y cada uno de los mexicanos, y no en beneficio del gobierno; ya que éste, exclusivamente está para servirnos, en base a sus atribuciones legales.
La presidente no debe ser la líder del PRI ni del PAN ni del PT ni del Verde, ni de Morena; la presidente no puede ni debe ser quien acuse, irrespetuosamente, a la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván; tampoco puede ni debe ser, desvergonzadamente, la abogada defensora del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, con licencia licenciosa, protegido por las fuerzas armadas.
Nuestra presidente no puede ni debe andar tan extraviada en sus funciones; salvo que haya aceptado el liderazgo del narcotráfico de México, y eso no es ser patriota, y así, no se defiende a la soberanía.
Invito a la presidente Sheinbaum a reflexionar. Antes de unirnos todos los mexicanos “contra los amagos de los EUA”, unámonos contra los amagos del narcotráfico y de la corrupta 4T.
Respetuosamente le pido: No siga cometiendo delitos.






