Los trabajos y los días de este año 2026 han resultado rasposamente sorpresivos, y no presagian nada bueno.
El maligno presidente de los EU, Donald Trump, invade con un ejército de tecnología de punta a Venezuela. Hubo 80 muertos, todos venezolanos.
Nicolás Maduro, espurio presidente venezolano, fue capturado con facilidad, y llevado al clásico tribunal de Nueva York, junto con su esposa.
Carcelero y encarcelado son igual de sinvergüenzas; empero, el poderoso Trump, avasalla al prisionero, humillando a Edmundo González Urrutia y a la Premio Nobel de la Paz 2025 María Corina Machado, a quienes descalificó para gobernar, achicando a toda la oposición venezolana, a todos los venezolanos, a la OEA y a la ONU.
Él, Donald Trump, avergonzando a la sensata población estadunidense, se auto mandata: “Desde este momento me hago cargo de Venezuela”.
Pobre de esa ‘Pequeña Venecia’ que flota en un mar de petróleo, en manos de ese ambicioso.
“Los trabajos y los días”, obra del griego Hesíodo (siglo VIII y VII antes de nuestra era) tiene en su texto y en su contexto eso que denominamos el ‘tiempo’ y, también, eso que llamamos el ‘hacer’. Pocos días de trabajo, en 2026, y ya quedó muerto el Derecho Internacional.
Hesíodo señala en su libro: “Los reyes con mal designio, que se aparten de la equidad recta, acogedores de la violencia, devoradores de las fortunas de sus súbditos, Zeus los fulminara con terribles rayos.”
Aplica lo anterior, no sólo a Maduro y a Trump, sino, también, a la presidente formal mexicana, Claudia Sheinbaum, quien se envanece, en grado de retórica soberbia, de haber realizado en 457 días, de ejercicio presidencial, 8 vueltas al planeta Tierra, las que ella misma mal contabiliza como 104 mil kilómetros.
Supongo que en nuestro mundo existen presidentes más sensatos que saben ocupar su tiempo y su trabajo gubernativos, en labores más productivas, y más propias de sus atribuciones, sin ponerse como tontorrones a darle vueltas al planeta gastándose el dinero del erario.
Por cierto, ¿por dónde Sheinbaum habrá medido esas 8 vueltas al planeta, por el ecuador, o por los polos?
Aconseja Hesíodo en su obra: “La pereza envilece, el trabajo enaltece. Somos raza de dioses; no somos raza de zánganos. No desperdicies el tiempo.”
En la versión de Sheinbaum: “México tiene la segunda tasa de desempleo del mundo”; empero, en las listas de desempleo de Trading Economics, y/o en la Organización Internacional del Trabajo (OIT) del Banco Mundial, nuestro país tiene una tasa de desempleo del 2.7 modelada en valores del año 2024, ya que el 2025 no se ha contabilizado todavía.
Y México, en base al año 2024, está colocado en el lugar 22, y sin que esto tenga una gran significación, pues los países, por delante del nuestro, son de poca relevancia para motivar orgullo: Bahréin, Benín, Burundi, Camboya, Chad, Cote d’ Ivoiré, Cuba, Etc., Etc.
Agrego, además, los indicadores del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), basados en datos de los años 2024 y 2025: “México tiene alrededor del 45% al 48% de empleos formales, y tiene alrededor del 52 al 55 de empleos informales.”
¿De qué presume la presidente de funciones parciales?, si ella misma, como ejecutiva federal, está en calidad de corcholata señalada como triunfadora por el dedo del autócrata López Obrador, con todas las consecuencias que esto le ha acarreado a México.
Indica Hesíodo en su texto: “Malditos los que ultrajan las leyes con juicios inicuos. La justicia se haya siempre por encima de la injuria.”
De repente, a boca jarro y mostrando su ineptitud, a la presidente Sheinbaum se le ocurrió afirmar: “No se cobrará el impuesto a los videojuegos en el año fiscal 2026”, cuando ella no tiene constitucionalmente estas atribuciones, pues son exclusivas de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, en base a la fracción IV del artículo 74 de nuestra Carta Magna.
Rápidamente el líder de los diputados morenistas salió a recomponer la torpeza presidencial, subrayando ante la población la mediocridad de la científica Claudia.
Desea Hesíodo en su escrito: “Que las muchedumbres estén constituidas por seres humanos irreprochables.”
Siendo ése, un encomiable deseo, porque en la realidad las muchedumbres del obradorato están acotadas a un rebaño electoral comprado por la dupla Sheinbaum-López, con el propio dinero del contribuyente.
Y no sólo nos ofende esa perversidad, sino todos los engaños similares que se han expresado durante muchos sexenios; pero, ahora, con el retozo de la 4T se agravan, en nuestro daño.
“Tenemos un peso mexicano muy fuerte”, asegura Sheinbaum, pero la verdad económica de México es que, cuando el dólar estadunidense baja, pierde México; y cuando ese dólar sube, pierde México.
El débil siempre pierde, y el poderoso siempre gana; y, sólo, reconociendo esta realidad, podemos superarla.
En este año 2026, y para siempre, por necesidad entendamos el pensamiento de Hesíodo, “que el gobierne no nos arrebate nuestro patrimonio, que ningún sagaz organizado nos robe, que cada quien gobierne bien su casa, que nadie envejezca entre miserias, que vivamos siempre una Edad de Oro.”
Esos buenos deseos de Hesíodo se encuentran lejos de la realidad, la mancuerna presidencial Obrador-Sheinbaum, dados los recientes y peligrosos acontecimientos en Venezuela, están nerviosos, y han salido horrendos y perplejos: “No es el presidente Trump, quien invade Venezuela y detiene a Maduro, son los halcones de los EU”; “Tenemos muy buenas relaciones con el gobierno de Trump, y todos debemos respetar los principios del derecho internacional”; qué tristes tiempos y trabajos, que ineptitud y corrupción de nuestra dupla presidencial, diluida ante Trump; por eso, a éstos, todo se les descarrila, trenes, educación, política, economía, hasta los tiempos y los días.






