HASTA PARA MENTIR
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, recientemente externó su verdad descarnada en el foro de Davos, Suiza: “Canadá y el mundo atraviesan, crucialmente, por una ruptura en el orden mundial. Es el fin de una ficción cómoda y el principio de una realidad dura, en donde las grandes potencias parecen no estar sometidas a límites ni restricciones; y las potencias intermedias tenemos la capacidad de construir un nuevo orden con valores, derechos humanos, desarrollo, solidaridad, soberanía e integridad territorial. Pero, todos los días vivimos la rivalidad entre grandes potencias, el orden internacional se desvanece, los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren lo que deben. Los países se acomodan para evitar problemas, compran su seguridad y viven dentro de la mentira, pero actúan como si fuera verdad. La ficción era útil, y con retórica le damos viso de realidad. Sin embargo, este pacto ya no funciona. Lo que debió ser una transición, lo convertimos en una ruptura, y ya no se puede vivir dentro de la mentira. Todo es vulnerable y puede explotar. Ante esto, confiemos en la fuerza de nuestros valores, y en el valor de nuestra fuerza. Aceleramos relaciones con China. Apoyamos a Groenlandia y a Dinamarca, a Ucrania, la Unión Europea y a la OTAN. Los poderosos tienen su poder; pero nosotros también tenemos algo: La capacidad de dejar de fingir, para vivir en la verdad.”
A la presidente de México le fascinó este discurso.
Por todos los medios a su alcance lo aplaudió, lo promovió, lo hizo suyo con vehemencia comprometedora.
Al presidente de EUA, Donald Trump, le pareció repudiable y mendaz lo manifestado por el primer ministro canadiense.
Cuando nuestra presidente Sheinbaum supo la opinión de Trump, sobre las verdades de Carney, cambió de actitud, y como una veleta se ofreció, equívocamente, a ser una intermediaria, pero la ignoraron de manera despectiva ambos jefes de estado confrontados.
Por desgracia para México, la actitud de nuestra presidente tiende más a enseñar su pasado porrista, que a mostrar la precisa diplomacia que caracterizó la política exterior de nuestro país en las épocas del sabio mexicano, Don Jaime Torres Bodet.
La presidente Sheinbaum, desde mi punto de vista, vive una realidad en donde se ha enredado, de manera escabrosa, entre su torrente de mentiras y su ineptitud.
Como ejemplo más cercano, analicemos el caso de la detención del campeón olímpico canadiense, Ryan Wedding, en la que participaron inicialmente el ministro de seguridad pública de Canadá. Gary Anandasangaree y el director de FBI de EUA, Kash Patel.
Localizado el delincuente Ryan en México, el director del FBI, con un considerable número de agentes ingresó a nuestro país para aprehender a Ryan, y a otro delincuente más, llamado Alejandro Rosales Castillo, de nacionalidad estadunidense.
Pues bien, el cándido protagonismo de la presidente Sheinbaum, y su secular e impreciso sentido de lo que es la soberanía, la condujo otra vez al enredo de sus falsedades y torpezas, distorsionando la terca realidad de los hechos a la vista de todos.
Lamentablemente, las fuerzas militares de Trump entran sin más a nuestro territorio patrio.
Y el actual gobierno mexicano, hasta para engañar es ineficiente.
Qué pena por la incapacidad del obradorato y de Sheinbaum; y qué reto para todos los mexicanos, pues requerimos fortalecer a nuestro país, con dignidad y decoro.






