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lunes, febrero 9, 2026

UN MANIPULADOR Y UNA IRRESPONSABLE

TEATRO DE LA REPÚBLICA

La palabra “teatro” tiene raíz griega: “Théatron”, que significa foro para observar. La palabra “república” tiene raíz latina: “res pública”, que significa cosas del pueblo.

En la Ciudad de Querétaro se encuentra el Teatro de la República, con su diseño de esquina chata, y sus dos laterales abiertas y prolongadas, sobrios sus tres arcos de la entrada principal, sostenes de sus rectangulares ventanas en el segundo piso del frontis, el que es coronado por una cornisa bien detallista.

Por dentro, ese teatro exhibe agradable elegancia y, ahí, se han desenvuelto hechos históricos de importancia grave; al igual que ha sido espacio de vivenciales anécdotas, ha generado leyendas, y se convierte, con cierta constancia, en foro de una lenguaraz microhistoria, de la sazón propia del michoacano, de San José de Gracia, Don Luis González y González.

Ese Teatro de la República ha sido sede de dos congresos constituyentes, en donde se discutió y aprobó la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, tanto la de 1857 como la de 1917; ésta última sigue vigente con sus 136 artículos y 16 transitorios originales.

Durante 100 años se le hicieron cerca de 700 adiciones y reformas a nuestra Carta Magna, pero la mayor parte de esos cambios, son leves e intrascendentes; empero, en los últimos 8 años se llevaron a cabo adiciones y reformas de calado e impacto considerable, con el ánimo de centralizar todo el poder en un manipulador llamado Andrés Manuel López Obrador, y en una irresponsable que lleva el nombre de Claudia Sheinbaum Pardo; contraviniendo, ambos, la esencia de nuestra Norma Jurídica Fundamental.

Nuestra Constitución reconoce y otorga (a toda persona, física o moral, individual o colectiva) derechos humanos, y los garantiza; protegiéndonos o amparándonos, contra actos de cualquier autoridad, o contra funcionarios públicos que ejerzan atribuciones de gobierno, si con sus actos violan nuestros derechos humanos garantizados.

Pero el actual gobierno con su adicionar y sus reformas a la Constitución restringió severamente esos derechos humanos y garantías a favor de toda persona; ahora, el gobierno es quien queda protegido, y sus actos violatorios de nuestros derechos humanos, tenemos que sufrirlos los individuos. Nos afectaron en las suspensiones de los actos de autoridad reclamados, tanto en la provisional como en la definitiva.

Nuestra Constitución, primero, valora al individuo, a la persona, a la población, al pueblo, a la sociedad. El gobierno es nuestro servidor.

Mientras que, para el actual gobierno, primero es él, primero son las autoridades, y primero son los funcionarios públicos; a quienes debemos servir.

La división de tres poderes está establecida en nuestra Constitución para que exista un sistema de pesos y contrapesos; y, así, cada poder, conforme a sus atribuciones legales, debe rendir cuentas a los otros poderes. Los tres poderes son iguales, y ejercen soberanía.

Pero el obradorato ha destruido a ese valioso sistema de los pesos y los contrapesos, concentrando el poder, exclusivamente, en el ejecutivo; es decir, en las manos de López y Sheinbaum, en un autoritarismo que preludia una dictadura; y, a esa concentración se le suma la ineptitud personal de esos dos sujetos, dueños de todo lo público.

Y de esa forma, la res pública la hicieron privada, a favor de ellos, pero, bajo la complicidad sumisa de un pueblo impreciso, que es toda una entelequia; ficción costosa, sobornada con becas y pensiones a base de su propio dinero. ¡Habrase visto!

 Frente a todo ello, tenemos el paupérrimo y sardónico discurso de Sheinbaum: “México no regresará al régimen de privilegios y de corrupción”; y, mientras, en la realidad los mexicanos observamos como todos los funcionarios llegaron al Teatro de la República con camionetas carísimas, blindadas, sobreprotegidos con gente armada, y el presidente de la Suprema Corte de Justicia, el falso indígena, el más modesto de todos, llevaba a una mujer y a un hombre, colaboradores de él, de Altísimo salario, para que le limpiaran en la vía pública sus zapatos.

Si ese trabajito le hacen en público, ¿qué no le harán en privado? Lo que vio todo mexicano, en ese video, es la fiel estampa de lo que son los 4Trotes.

Y otra vez la mentira de Sheinbaum: “México tampoco regresará a ser colonia o protectorado de nadie”; cuando su patrón López y ella han llevado a nuestro país, por los personales dobleces y agachones de Obrador y Sheinbaum, a ser colonia y protectorado de EU.

Vuelve Claudia: “México no entregará nunca sus recursos naturales”, cuando esa parejita (autoritaria sólo al interior del país) ha entregado a Trump todo lo que les ha ordenado, y un poco más; y, desde hace meses andan en busca de “las tierras raras” mexicanas.

Retorna la presidente con sus mentiras: “La salud, educación y vivienda como derechos del pueblo, los estamos atendiendo”, cuando con el obradorato cada uno de los mexicanos ha bajado en su salud, educación y vivienda, y los poquísimos que han subido sus niveles de salud, educación y vivienda son los altos funcionarios del gobierno actual.

¡Ah¡, esto es el Gran Teatro de la República,

Nuestra Constitución camina hacia adelante; y el gobierno del obradorato camina hacia atrás.

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