Familiares encabezaron protesta con la colocación de mantas en Instalaciones del poder judicial, organismos autónomos y gubernamentales
A un año de la desaparición y asesinato de la joven, Jessica González Villaseñor, aún no se finca ni responsabilidad, ni sentencia contra el presunto responsable de su feminicidio, Diego Urik N.
Este martes 21 de septiembre, fecha en la que se reportó la desaparición de la joven maestra, familiares y amigos se manifestaron en el primer cuadro de la ciudad para exigir que se haga justicia y se dicte sentencia contra el responsable.
Verónica Villaseñor, madre de la joven asesinada, lamentó la lentitud en la que se imparte justicia en Michoacán y exigió a las autoridades del Poder Judicial, que continúen con el proceso jurídico contra Diego Urik N., para evitar que quede impune.
Demandó a la Fiscalía General del Estado (FGE) que presente pruebas fehacientes para evitar que el responsable burle la justicia.
“La justicia no ha llegado a nosotros es más que obvio que todas nuestras autoridades no han estado haciendo su trabajo como es y que aunado a todo esto tenemos unas leyes tan estúpidas, porque es ilógico que sea un año en el que ni siquiera he podido cerrar los ojos y me dicen siempre que es justo y que todo va bien”, lamentó.
Los familiares de la joven asesinada, colocaron mantas este martes en Casa de Gobierno, FGE, Congreso de Estado, Palacio de Gobierno y las Tarascas, sin embargo, estás fueron retiradas de forma inmediata por elementos de la Policía Michoacán.
Lamentaron la actitud de las autoridades locales y los acusaron de pretender hacer que la sociedad olvide, para que después puedan archivar el caso de la joven catedrática asesinada con 31 golpes y con ello, permitir que su victimario regrese a las calles sin castigo alguno.



