El obispo auxiliar Carlos Suárez llamó a los fieles a ser el templo de la Reina de México
En verdad no hizo igual con otra Nación y a ningún otro pueblo de la tierra le manifestó tanta fe y cariño, pronunció y recordó ante los fieles guadalupanos Monseñor Carlos Suárez Cazares, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Morelia en su Homilía durante la misa celebrada en honor de la Virgen de Guadalupe, a las afueras del Santuario erigido en honor de la Reina de México.
Refrendó que el templo que pidió Nuestra Madre a Juan Diego es «el templo de una sociedad reconciliada», donde habita Nuestro Señor Jesús.
«No vengamos con depresión y a pide y pide, vengamos a decirle aquí estamos, México está de pie por ti, sí podemos…menos lamentaciones y peticiones, más actos de fe», convocó el pastor a la feligresía asistente en su mensaje en que recordó las palabras que la Morenita del Tepeyac dijo al más humilde de sus hijos: «no estoy yo aquí que soy tu madre», y pidió entregarle a ella nuestros corazones para que sean su verdadero templo.
La Iglesia Católica recuerda hoy el milagro en que el cielo bendijo a la nación mexicana de manera especial, en que siendo la Madre Celestial descendió en tierra azteca para arroparnos bajo su Santo Manto.
La morada de la Virgen de Guadalupe es el corazón de cada uno de los mexicanos, expuso, para que ahí nazca Jesús próximamente y ser la Iglesia viva.
Tras el mensaje del obispo, fieles ataviados con vestimenta indígena danzaron en honor de la Virgen de México, portando un estandarte y con toda devoción. Además, fueron bendecidas las rosas para repartirlas entre los fieles, en recuerdo de las rosas que la Madre de Dios hizo florecer en el Tepeyac.